El pasado lunes 13 de abril se cumplió el 213° aniversario de la creación de la primera moneda patria, fecha que por ese motivo se instituyó en nuestro país el Día de la Numismática.
Hasta el año 1813 circuló únicamente en las Provincias Unidas del Río de la Plata, el signo monetario que genéricamente se llamaba «moneda hispanoamericana». Era una pieza bimetálica, aleación de oro y plata, acuñada en España y en las Casas de las Monedas de las colonias más importantes, entre ellas, la Villa Imperial de Potosí. Los cuños utilizados en Europa y en América eran los mismos, aunque siempre existieron mínimas diferencias que más tarde permitieron su clasificación.
En tiempos de la colonia el circulante fue normal hasta que se interrumpió cuando se produjo la invasión napoleónica a España (1807/8). Esto hizo que disminuyera notablemente la circulación, llegando a ser casi nula en un determinado momento en América. Esas monedas tenían en el anverso el perfil del rey de España y en el reverso el signo de la Casa de la Moneda (que en España llamaban «Ceca» (de ahí «cara o ceca»), es decir el rostro del soberano en un lado y el símbolo de la acuñación en el otro, o el perfil del rey en el anverso y en el reverso una cruz gamada que dividía el disco en cuatro partes, en dos de las cuales se podía ver un castillo y en las otras dos un león, que eran las armas del rey, símbolo de Castilla y de León; de allí viene también el «cara o cruz» para señalar ambos lados de la moneda.
Por entonces la única Casa de la Moneda que existía en América era la de la Villa Imperial de Potosí y es ahí donde la Batalla de Salta está relacionada con la historia de la primera moneda patria.
Relación
El primer vínculo de nuestra provincia con la moneda Argentina es con la Batalla de Salta librada el 20 de febrero de 1813. Días antes, el 31 de enero para ser más preciso, se había reunido en Buenos Aires la Asamblea Constituyente, donde uno de los dos representantes de Salta era el Dr. Pedro José Agrelo, autor del proyecto de la primera Ley de Moneda que más tarde regiría en el país. El otro salteño era José Moldes.
Y mientras la Asamblea del Año XIII sesionaba, las fuerzas patriotas al mando de Manuel Belgrano, avanzaban victoriosas hacia el norte, por lo que se consideraba casi un hecho, que a mediano plazo tomarían la Villa Imperial de Potosí y con ella la Casa de la Moneda.
El hecho es que Belgrano libró y ganó la batalla de Salta, abriéndose de este modo, camino hacia el Alto Perú. El 13 de abril, la Asamblea bajo estricta reserva sancionó la Ley de Monedas y el 7 de mayo siguiente, tal como se suponía, Potosí cayó en manos de las fuerzas patriotas. Luego de este acontecimiento y cuando la Casa de la Moneda de Potosí ya estaba en condiciones de acuñar, «El Redactor», órgano oficial de la Asamblea, publicó el 30 de julio un bando donde anunciaba la circulación del nuevo signo monetario. Signo que en ningún momento sustituyó la hispanoamericana sino que circuló en forma simultánea con ella. Obvio que esta ley tenía una motivación política ya que el gobierno Patrio necesitaba simbolizar la naciente soberanía y, así como había creado el Himno Nacional y la Bandera, consideró necesaria la presencia de una moneda que rezara en el anverso su pertenencia a las Provincias Unidas del Río de la Plata, y que además, circulara profusamente por el mundo para mostrar la vocación de independencia. O sea que en ningún momento este nuevo signo pretendió introducir modificaciones en el sistema monetario implantado por España, y tampoco desplazar su valor corriente. Y así fue que en la nueva moneda la efigie y las armas del rey de España fueron reemplazadas por los emblemas de la Patria naciente que a poco se convertirían en nuestro actual Escudo Nacional.
Moneda
Este hecho dio inicio a un largo proceso de sustitución de la moneda hispanoamericana por la nacional, proceso que duró 68 años, hasta que el gobierno de Julio Argentino Roca sancionó en 1881, la Ley N° 1.130 creando el Peso Moneda Nacional (m$n). Un signo que estuvo vigente durante 89 años y fue tumbado por la inflación hasta ser reemplazado el 15 de abril de 1969 por el popularmente conocido «Peso Ley 18.188» del gobierno de la Revolución Argentina (Onganía-Krieger Vasena) que le quitó dos ceros y que comenzó a circular el 1 de enero de 1970.
El signo potosino
La nueva moneda acuñada en Potosí en 1813 tenía iguales pesos, módulo, valor y características que los escudos y reales españoles. Pareciera ser que las acuñaciones en oro (Au) fueron mínimas siendo por el contrario las de plata (Ag) las más numerosas, según las piezas rescatadas. Las acuñaciones se hicieron desde junio hasta noviembre de 1813, cuando Belgrano tras caer derrotado en Vilcapugio y Ayohúma (1/10/1813-14/11/1813) debe abandonar Potosí ante el avance realista. Años después, cuando en abril de 1815 la plaza de Potosí es reconquistada por Rondeau, se vuelve a acuñar moneda pero solo de plata y con un cambio en la denominación: «Sol por «Real». Estas acuñaciones duraron hasta noviembre de ese año cuando nuevamente y ya en forma definitiva, se pierden Potosí y el Alto Perú luego del desastre de Sipe Sipe o Viluma (29/11/1815).
Las monedas
En Potosí la Patria acuñó dos tipos de monedas: de oro y de plata. La primera llamada «escudo» se hizo en distintos valores: de 8 escudos (1 onza/ 28.35grs); de 4 escudos (1/2 onza); 2 escudos (1/4 de onza) y 1 escudo (1/8 de onza).
En cuanto a las monedas de plata llamadas «reales» (después «soles») se acuñó una gran cantidad por valores de 8, 4, 2, 1 y ½ real y muchas de ellas se conservan hasta la actualidad. Se utilizaron 34 cuños distintos que se fueron reemplazando unos a otros, lo que habla de la cantidad de monedas que se puso en circulación en seis meses de 1813 y ocho meses de 1815.
Del siglo XIX se conocen tres amonedaciones: la dispuesta por la Asamblea Constituyente del Año XIII; la ordenada por el general Justo José de Urquiza desde Paraná en 1854, acuñadas exclusivamente de cobre y casi todas en Europa y quizás en una mínima proporción en Brasil, aunque de ello no hay pruebas. Finalmente la instaurada en 1881 por el presidente Julio Argentino Roca y cuya circulación se prolongó hasta más allá de la mitad del siglo XX, pese a las crisis causadas por dos guerras mundiales y al crak de 1929 que duró tres años.
También por entonces (período 1881-1989) hubo amonedaciones provinciales siendo las más importantes las de las provincias de Córdoba, La Rioja y Buenos Aires. Esporádicamente también amonedaron Mendoza, Santiago del Estero y Tucumán.
El doctor Pedro Agrelo
Datos biográficos del Dr. Pedro José Agrelo (1776-1846) que junto a José Moldes (1785-1824) representaron a Salta en la Asamblea Constituyente del Año XIII. El doctor Agrelo, nacido en Buenos Aires, fue un jurisconsulto y político patriota, graduado de abogado en la Universidad Mayor, Real y Pontificia San Francisco Xavier de Chuquisaca. Estaba casado con la chuquisaqueña Isabel Calvimontes (1790-1855) y es considerada una de las Patricias Argentinas. Agrelo presidió la Asamblea del Año XIII y como tal, fue autor de los proyecto de la Constitución Argentina de ese año y de la creación de la primera moneda con el Escudo Nacional. Por duras críticas a las autoridades nacionales encabezadas por Juan Martín de Pueyrredón, fue deportado junto a otros patriotas a EE.UU. en 1817. A su regreso y por no cesar en su hostigamiento hacia las autoridades fue detenido y enviado a la mítica cárcel de la isla Martin García. Más tarde volvió al ruedo de la política argentina para ocupar importantes cargos en Bs. As. y como docente de la Universidad Nacional. Años después, por enfrentamientos con el gobierno de Juan M de Rosas fue obligado a emigrar al Uruguay en 1834. Allí vivió del ejercicio de la abogacía y falleció en Montevideo, el 23 de de julio de 1846.
