
«Una cosa que me enseñaron en este club, que aprendí y que se vive hoy en día es que no lo tenemos miedo a nada. Jugábamos en Inferiores contra River, Boca, los clubes grandes y no les teníamos miedo. Nunca pensábamos que éramos menos y de esa forma ganamos mucho y peleamos campeonatos. Después, esa mentalidad llegó a Primera y ahí sentíamos que podíamos competir con cualquiera. Y eso pasa también hoy. Nos sentimos un equipo grande. Así hemos ido compitiendo y eso nos hace llegar a cualquier cancha y contra cualquier rival y que digan: ‘ojo que ahí viene Lanús’. Me pasó estando en la vereda de en frente, en otro equipo del fútbol argentino (es decir, Boca) y enfrentar a Lanús, que siempre fue complicado».
«Nos sentimos un equipo grande». La frase retumba en la sala de prensa del estadio Defensores del Chaco, donde este sábado Lanús enfrentará ante Atlético Mineiro la tercera final de la Copa Sudamericana de su historia, con la que igualará las tres definiciones que también disputó Liga de Quito. La palabra es de Carlos Izquierdoz, capitán y referente del plantel, un hombre de la casa que estuvo en el equipo campeón en 2013 bajo la conducción de los mellizos Barros Schelotto. Con esa confianza va el Granate, que más temprano tuvo su útlimo entrenamiento en el estadio La Arboleda de Rubio Ñu, abierto 15 minutos a la prensa en los que se pudieron ver ejercicios de activación y muchas risas.
¿Qué diferencias existen entre aquel Izquierdoz, cuyos buenos rendimientos lo llevaron a jugar cinco años en Boca y tener también un rol preponderante, con el actual? “Son dos momentos distintos de mi carrera. Antes era uno de los jóvenes del plantel y hoy lo vivo desde otro lugar, con más experiencia. Aquella vez fue a doble partido y cerrando en casa. Es distinto, pero la similitud principal es la ilusión. Y veo en este grupo las mismas ganas”, agregó el Cali.
El entrenador Mauricio Pellegrino se expresó en la misma línea: “Estamos con mucha ilusión porque hemos ido avanzando en esta Copa junto con el nivel del equipo. Todas las dificultades que tuvimos las hemos superado y llegamos a esta final con uno de los mejores rivales que nos podía tocar, pero también queremos tomarlo como otra prueba para seguir creciendo”.
Pellegrino e Izquierdoz transmiten calma. Saben que una definición fallida, el yerro de un defensor o inclusive algún error arbitral pueden marcar el destino de la final, pero se sienten tranquilos por el camino recorrido y eso les da tranquilidad para afrontar tan trascendental duelo.
“El equipo fue de menos a más. Empezamos perdiendo 2-0 en Venezuela y con un jugador menos en un entretiempo dificilísimo. A partir de ahí lo empatamos y en toda la competición perdimos un solo partido. Más allá de los resultados, el equipo mejoró en lo futbolístico y en la mentalidad. Lo más bonito fue ver ese hambre de crecer”, indicó el entrenador.
El defensor, por su parte, destacó la madurez colectiva: “La virtud de este equipo es adaptarse a cada situación. Hemos enfrentado rivales importantes y siempre respondimos. Para muchos será su primera final o el partido más importante de sus carreras, así que lo que les digo es que lo disfruten y hagan lo que sabemos hacer”.
Luego, el Flaco analizó el duelo táctico con Mineiro: “Somos dos equipos con ideas claras y no creo que cambiemos demasiado. En las finales es clave empezar bien: pequeños estímulos pueden cambiar el partido. El que se adapte mejor a la humedad, al clima y a los momentos del juego, va a tener ventaja”.
Cali, a su vez, agregó al respecto: “Todos conocemos la calidad de sus jugadores y la jerarquía de la liga en la que compiten. Tienen un entrenador con una idea muy clara. Va a ser una gran final y ganará el que pueda imponerse dentro del campo”.
El capitán también valoró de manera especial el esfuerzo de los hinchas que viajaron para alentar al equipo: “Vienen hace días demostrando la ilusión que tienen. En casa siempre fue una fiesta y de visitante nos siguieron en todos lados. La caravana que vino hasta acá es emocionante. Tengo familia de Lanús y me transmiten esa pasión. Ojalá podamos coronarlo mañana”.

