lunes, diciembre 4

tras vencer al correísmo, Daniel Noboa se reúne con Lasso y arranca la transición


Daniel Noboa vuelve a vestirse con traje y corbata. Terminaron las caravanas y recorridos de campaña con jeans y zapatillas. El presidente electo de Ecuador debe mostrar este martes su imagen de futuro jefe de Estado, en su visita al palacio de Carondelet, donde tendrá su despacho desde diciembre. El mandatario saliente Guillermo Lasso lo invitó para iniciar la transición, en un momento político convulsionado y cuando el nuevo gobierno deberá hacerse cargo de varios temas urgentes.

Noboa ya no es más el joven candidato que logró seducir a las nuevas generaciones a través de las redes sociales. Ahora, a punto de cumplir 36 años, está por convertirse en el presidente de un país fuertemente polarizado, en crisis política, envuelto en su peor escalada de violencia y criminalidad y con niveles preocupantes de desempleo y pobreza. El trabajo será arduo.

El líder de la coalición Acción Democrática Nacional (ADN), hijo de uno de los hombres más ricos del país, heredero de un emporio bananero y un conglomerado de empresas, se define de centroizquierda y prometió “construir un nuevo Ecuador”, enfocado en los jóvenes y los sectores más postergados hasta ahora.

Casi recién llegado a la política y de perfil muy bajo hasta la primera vuelta electoral de agosto, Noboa se impuso en el balotaje del domingo a la candidata del correísmo Luisa González, quien pese a una campaña intensa y al respaldo del movimiento del ex presidente Rafael Correa, no alcanzó la mayoría de los votos.

Daniel Noboa y su esposa Lavinia Valbonesi, este domingo, luego del triunfo en el balotaje de Ecuador.Foto: AFP Daniel Noboa y su esposa Lavinia Valbonesi, este domingo, luego del triunfo en el balotaje de Ecuador.Foto: AFP

Noboa, que había quedado segundo en la primera vuelta, con el 23,47% de los votos, obtuvo este domingo el 51,9%. González, abogada de 45 años, ex funcionaria del gobierno de Correa, había ganado en agosto con el 33,61%. Pero este domingo quedó fuera de la contienda en un ajustada elección en la que alcanzó el 48% de los sufragios.

Mientras el correísmo seguramente analiza los motivos por los que otra vez quedó fuera de la presidencia -en 2021 el correísta Andrés Arauz también ganó en primera vuelta y fue derrotado por Guillermo Lasso en el balotaje- Noboa debe poner manos a la obra.

En su reunión con Lasso, prevista para la tarde de este martes, seguramente repasarán las prioridades del gobierno y los asuntos que el futuro mandatario deberá afrontar sin demoras.

Negociaciones en el Parlamento

La tarea no será fácil, cuando el país reclama a gritos soluciones urgentes para la inseguridad y el desempleo. Pero tal vez no sea tan fácil tomar decisiones inmediatas: Noboa no cuenta con un bloque fuerte de apoyo en el Parlamento -donde la primera minoría es de la Revolución Ciudadana, de Correa, que tiene 54 de las 137 bancas- y deberá lograr acuerdos con otros sectores.

La alianza ADN tiene apenas 14 legisladores, muy lejos de los 70 votos que se necesitan para aprobar leyes y resoluciones, y más aún de los 91 de la mayoría calificada, señalaba este martes el diario Primicias, en sintonía con lo que en estos días señalaron a Clarín diferentes analistas políticos en Ecuador.

El presidente saliente de Ecuador, Guillermo Lasso, este domingo al votar en Guayaquil, Ecuador. Foto: EFEEl presidente saliente de Ecuador, Guillermo Lasso, este domingo al votar en Guayaquil, Ecuador. Foto: EFE

Esto obligará al nuevo presidente a buscar alianzas y coaliciones legislativas, algo que el gobierno de Lasso no logró hacer en los últimos meses y ha sido un problema para muchos mandatarios en este país que atravesó décadas de convulsión política y gobiernos interrumpidos.

De hecho, el ex banquero Lasso deja ahora el gobierno luego de apenas dos años y medio de gobierno pues en mayo de este año, acorralado por un juicio político que le había iniciado la oposición en el Parlamento -por un supuesto caso de corrupción que no se comprobó- decidió cerrar el Legislativo y llamar a elecciones anticipadas, en un mecanismo constitucional conocido aquí como “muerte cruzada” y que hasta ahora no se había puesto nunca en marcha.

Y es es otro escollo para Noboa: tendrá poco tiempo para actuar, ya que su mandato termina en mayo de 2025. En sus primeros pasos deberá mostrar que tiene capacidad para gobernar y comenzar a resolver los problemas que más inquietan a los ciudadanos de a pie. Pues, como señalan aquí muchos observadores, falta muy poco para que ya se inicie una nueva campaña electoral.

Seguridad y empleo

Con casi 40 homicidios por cada 100.000 habitantes, una cifra inédita en el país y que aumentó vertiginosamente en los últimos tres o cuatro años mientras se extienden por Ecuador los grupos vinculados al narcotráfico. Lo dejaron bien claro con una imparable seguidilla de secuestros y crímenes, y ensangrentaron la campaña electoral con el brutal homicidio del candidato presidencial Fernando Villavicencio días antes de la primera vuelta.

Pero aquí se oye cada día también la queja por la falta de empleo y en especial de espacios para los jóvenes, que abarrotan cada día consulados extranjeros para obtener visas y buscar oportunidades en otros países.

Según señaló a Clarín el consultor político Andrés Jaramillo, el presidente electo deberá armar ya mismo un fuerte equipo de trabajo con figuras que muestren experiencia y calificación. “Debe dejar de lado la imagen de marketing y mostrar que puede gobernar”, enfatizó.

Aunque no hubo anuncios oficiales, los medios locales ya deslizan algunos nombres que podrían integrar el futuro gabinete.

Pero un cargo central que tiene pendiente el presidente electo, y del que dependerá el futuro de sus iniciativas en el Legislativo, es la del ministro de Gobierno, que se debe encargar del diálogo entre el Ejecutivo y el Legislativo.

Y la gran incógnita es ¿quién o quiénes estarán al frente la seguridad?

Solo hay algunos nombres que empiezan a sonar en los ministerios de Relaciones Exteriores, Comunicación, Agricultura y Producción, que se habían filtrado ya durante la campaña.

Son hombres y mujeres con trayectoria política y en algunos casos empresarial, en gran medida conocidos en el mundo político. Tal vez un modo de mostrar que, aunque su gobierno será algo “nuevo” y alejado de la “vieja política”, confrontativa y agresiva, sí contará con funcionarios capacitados.

Por ahora, Noboa mueve sus fichas lentamente y con extremo cuidado. Las incógnitas comenzarán a develarse en los próximos días.



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