jueves, octubre 6
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Preocupación por la crisis en los pasillos de la Rural en su jornada inaugural


En una de las mesas del restaurante central, uno de los comensales bromeó: «Cada vez que nos servimos otra copa de vino, el dólar sube».

Entre malbec y cortes de carne vacunos, empresarios y dirigentes políticos seguían este jueves al mediodía con profunda preocupación la crisis del programa económico del Gobierno en la jornada inaugural de la principal muestra ganadera, en La Rural, en el corazón de la ciudad de Buenos Aires.

A metros, en el comedor de El Fogón, la sucursal de una parrilla instalada dentro del predio para la ocasión, Diego Santilli y un grupo de intendentes del PRO del interior -de Junín, Olavarría, Pergamino y 9 de Julio-, también analizaban el estado de situación de la economía y el panorama agroindustrial bonaerense, además de la interna opositora que, en territorio provincial, no exhibe hasta el momento señales auspiciosas.

Un rato antes, el diputado larretista había recorrido la feria junto a Ricardo López Murphy , de quien ahora se dice que ve con ganas la posibilidad de tener una revancha presidencial de cara a las elecciones del año próximo.

​» Clima de cambio. Lo único que les preguntaron durante la caminata es cuánto le falta al gobierno para irse, ya no esperan nada», describieron con crudeza desde el entorno de Santilli ya bien entrada la tarde y mientras el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, viajaba hacia la muestra para participar de la primera jornada.

La inauguración de La Rural -el acto formal tendrá lugar el sábado 30, con presencia confirmada de buena parte de la oposición, y sin notificación aún de funcionarios nacionales- coincidió este año con el peor momento del Gobierno, con la cotización del dólar libre que alcanzó un nuevo récord -$337- y con el Frente de Todos sumergido en una crisis política sin precedentes.

En el restaurante principal de La Rural, Luis Betnaza, del grupo Techint, y el jesuita Rodrigo Zarazaga, de fluidos vínculos con el círculo rojo, almorzaban con un grupo de colegas, muy críticos de la situación político y económica. Adrián Werthein iba y venía por el salón.

En otra de las mesas, dirigentes vinculados a la diplomacia -entre ellos, el designado embajador en Qatar, que asumirá sus funciones el mes próximo- seguían con la misma desorientación que el resto de los comensales las novedades en torno al dólar y la crisis gubernamental. «Nadie sabe con certeza qué va a pasar, ni cuando. Nadie sabe nada», describieron ante este diario. En el resto del salón se apiñaban productores agropecuarios y empresarios del rubro. También el senador Alfredo De Angeli. 

Según las estimaciones del sector, se calcula entre un 20 y un 25% la cosecha que aún no fue liquidada por el atraso del dólar para el campo que, entre impuestos y retenciones, se ubica en torno a los $90. Se habla de unos 14.000 millones de dólares que deberían liquidarse hasta fin de año.

«Estamos en una encrucijada: si se cumple la expectativa de devaluación se traslada a inflación y podemos ir a una hiper. Por el contrario, deberíamos forzar a las cerealeras a liquidar, pero no tenemos herramientas ni espalda política para hacerlo», describió resignado a Clarín un funcionario y economista del kirchnerismo que sigue con creciente inquietud «la corrida» de las últimas semanas.

Este jueves por la tarde, en medio de trascendidos que otra vez volvieron a inundar al Gobierno -de nuevo se especula con cambios-, Eduardo «Wado» de Pedro -el delegado de Cristina Kirchner en Casa Rosada- y Sergio Massa se reunieron en el despacho del ministro del Interior junto a los gobernadores Gildo Insfrán y Sergio Ziliotto para en un encuentro «de trabajo sobre el proyecto de ley de Agroindustria». No participó el ministro del área, Julián Domínguez, que está en Roma.

El vínculo entre el campo y el Gobierno atraviesa un momento de extrema tensión que se suma a la zozobra que se palpa en los despachos del oficialismo, a esta altura inocultable.

En ese contexto, la ministra Silvina Batakis trazó en la reunión de gabinete de este miércoles un panorama de «dos meses muy duros» por delante.

Según trasciende, Cristina Kirchner está muy inquieta por el vencimiento de $1.300 millones que la funcionaria deberá afrontar en septiembre. Y los $602 millones de agosto. «Falta mucho para septiembre. Hay que ver qué pasa mañana», aseguró, sin embargo, un dirigente del Frente de Todos que conversa todo el tiempo con el equipo del Palacio de Hacienda. 

Ya recuperado del COVID, «Wado» de Pedro tenía previsto reunirse este jueves a última hora de la tarde en el Senado con la ex Presidenta. Ya la había visto el miércoles, después de tener el alta, pasado el mediodía, y de pasarse casi 48 horas en cama.

La capacidad de reacción del gobierno está en tela de juicio y el estado de deliberación es permanente en el Gobierno. Batakis, cuya principal tarea consistió en calmar a los mercados, no tuvo éxito. Veinte días después de asumir, la Secretaría de Provincias del Ministerio del Interior que ella ocupaba aún sigue acéfala. 

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