martes, noviembre 29
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precios, multas, prohibiciones y todo lo que los hinchas deben saber antes de viajar a Medio Oriente


Argentina y Qatar están separados por 13.300 kilómetros y una muralla cultural. Otro hemisferio, otra religión predominante, otro alfabeto, otras leyes. Un mundo ajeno que quedó más cerca cuando fue elegido sede del Mundial. Las casi 2 millones de personas que lleguen desde noviembre a la península arábiga se encontrarán con un país organizado en torno a la fe y a las costumbres, que custodia con recelo sus normas.

En Buenos Aires, hasta hace unos 20 años, existía la Guía T o Guía Filcar, un GPS analógico clave para llegar de un punto a otro de la ciudad de Buenos Aires. Esa biblia del transeúnte se vendía en quioscos de revistas, librerías y medios de transporte. Entraba en la cartera de la dama y el bolsillo del caballero. Con bastante pretensión, esta nota busca transformarse en la Guía Q del hincha argentino que viaje al Mundial. Una llave para cruzar la muralla sin sobresaltos.

Trámites de ingreso

Acceder a un país de normas tiene sus desafíos. Si bien los argentinos no necesitarán visa para poder ingresar al país, deberán contar con la Hayya Card, que sólo podrán tramitar aquellos que cuenten con una entrada, una reserva de hotel y un pasaporte con seis meses de vigencia. Aquel que la tramite podrá invitar a tres familiares o amigos más que no tengan sus tickets para los partidos. Con esta suerte de pasaporte del hincha también se podrá viajar gratis los días de partido y tener acceso a los servicios sanitarios de urgencia en los hospitales públicos de la península.

Los argentinos no necesitarán visa para poder ingresar al país, pero sí deberán contar con la Hayya Card. Foto AFP.


Los argentinos no necesitarán visa para poder ingresar al país, pero sí deberán contar con la Hayya Card. Foto AFP.

Aunque el emirato levantó hace más de un año la mayoría de las restricciones por la pandemia de coronavirus, todavía exige que todos los que ingresen al país bajen la aplicación Ehteraz, que está disponible para Apple y Android. Para poder activarla se necesitan copia del pasaporte, reserva de hotel, constancia de vacunación contra el coronavirus y un test PCR negativo con menos de 48 horas de vigencia y de menos de 24 horas si es uno de antígenos. Para el regreso a la Argentina no será necesario contar con un test. 

Como en cualquier otro viaje al exterior, los que lo hagan con menores de edad deberán llevar partidas de nacimiento o autorización de ambos progenitores.

Todos estos serán los requisitos para poder atravesar Migraciones en los dos aeropuertos internacionales que tiene el país, el de Hamad o el de Doha, que están a unos 15 kilómetros del centro de la ciudad. Argentina no cuenta con vuelos directos a Qatar, así que el viaje dura unas 19 horas más escalas. Por vía terrestre, sólo se puede acceder por el paso limítrofe Abu Samra con Arabia Saudita, que está 95 kilómetros al sur de la capital.

Prohibiciones

En el ingreso de un parque público se impone un cartel con una lista de 20 cosas que no se pueden hacer; en la entrada de una universidad nacional, una gigantografía describe cómo tienen permitido vestirse los estudiantes; en el acceso a uno de los estadios del Mundial, una pantalla enumera todo lo que no se puede ingresar a los partidos. Qatar es un país regido por normas que están a la vista.

En la península existe un código de vestimenta light. Se puede caminar la ciudad en pollera, short y musculosa, pero hay que tener en cuenta que a las dependencias públicas, centros de salud y bancos hay que ingresar con los hombros y las rodillas cubiertos.

Uno de los mayores puntos de repudio que recibió el emirato como organizador del Mundial son sus leyes que penalizan las relaciones entre personas del mismo sexo. La advertencia de la Cancillería argentina es clara: “Se sugiere tener en cuenta que Qatar podría no ser un país seguro para personas LGBTIQ+, por lo que la recomendación principal es tomar y extremar medidas de autocuidado”.

Frente a las duras críticas de la comunidad internacional, la organización de la Copa del Mundo aclara en la página web de la Hayya Card que no hay «ninguna restricción» que prohíba a «los amigos no casados de sexo diferente o a las parejas (incluidas LGTBQ+) alojarse en la misma habitación».

En Qatar existe código de vestimenta sólo para entrar a algunos sitios. Foto AP.


En Qatar existe código de vestimenta sólo para entrar a algunos sitios. Foto AP.

Otro punto de controversia es el consumo de alcohol y de drogas. Las personas que beban en lugares que no están habilitados deberán enfrentar multas de hasta mil dólares. Esto incluye “tolerancia cero” para los conductores, con multas que llegan a los 14 mil dólares. La ley local también es extremadamente dura con la tenencia y el consumo de drogas. En este caso, las penas incluyen multas de hasta 55 mil dólares, cárcel y deportación. De acuerdo con la legislación qatarí está prohibido hasta el ingreso de medicamentos que contengan narcóticos o sustancias psicotrópicas. Frente a esto, recomiendan verificar la legalidad de tratamientos médicos y viajar con las recetas.

En la “era del vivo”, sacar el celular para retratarlo todo ya es un movimiento natural del brazo. En el emirato del Golfo Pérsico hay que tener en cuenta que grabar sin consentimiento a otras personas, especialmente a mujeres qataríes, puede generar enojos y hasta problemas con la ley. Por eso se recomienda pedir permiso antes de presionar rec.

Opciones de alojamiento

Qatar es un país con menos de 3 millones de habitantes concentrados en Doha y sus alrededor que espera recibir en las próximas semanas a casi 2 millones de hinchas. Los números abren el interrogante: dónde alojará a esa multitud. La opción más económica (desde 80 dólares) son las villas de departamentos que el país construyó de forma acelerada para este Mundial. Hay opciones de uno a seis dormitorios con baño privado, servicio de limpieza cada tres días, wifi y cocina compartida. Como si se tratara de una cadena de hotel, algunas villas cuentan con piscina, pistas deportivas, gimnasio o áreas de juegos para chicos.

Una opción más original y también más costosa (desde 179 dólares) es hospedarse en uno de los dos grandes cruceros que estarán amarrados en el puerto de Doha. Ofrecerán cerca de 4 mil habitaciones con capacidad para alojar 9.500 personas.

Para una full experience Qatar también está la opción de la Fan Village, que son áreas en el centro y las afueras de la ciudad donde ofrecerán caravanas, cabañas y tiendas de lujo estilo tradicional. Los precios van desde los 110 dólares una caravana a 400 dólares una tienda en el medio del desierto qatarí. A todas estas opciones hay que sumarles las cadenas de hoteles, que van de una a cinco estrellas.

Medios de transporte

Doha es una ciudad de avenidas anchas y semáforos que duran una eternidad. Si a eso se le suman las temperaturas extremas en 9 de los 12 meses del año, la conclusión es una sola: caminarla no es nada fácil. Para recorrer una capital que tiene una superficie total similar a la de Quilmes, la mejor opción es el metro. Con sus tres líneas y 37 estaciones conecta la ciudad con los principales atractivos turísticos y con cinco de los ocho estadios del Mundial. Los que no tienen estación propia, contarán con un sistema de trasbordo en micro. El metro está abierto de 6 a 3, de sábados a jueves, y los viernes, que es el día de rezó, desde las 9. Cada viaje cuesta 0,55 dólar, pero será gratis los días de partido para los que cuenten con la tarjeta Hayya.

Una de las estaciones del Metro de Doha, que conectará con cinco de los ocho estadios del Mundial. Foto AFP.


Una de las estaciones del Metro de Doha, que conectará con cinco de los ocho estadios del Mundial. Foto AFP.

Desde la organización de la Copa avisaron que el aluvión de visitantes generará largos atascos, así que moverse en auto puede llevar más tiempo del previsto. Si la paciencia acompaña, otra forma ágil para moverse por la ciudad y sus alrededores son las aplicaciones de autos de Uber y Karwa Taxi. Un viaje de unos cinco kilómetros cuesta alrededor de 3,5 dólares.

Durante el Mundial, habrá vías exclusivas para micros, taxis y ambulancias. Sí, una especie de carriles de Metrobus con multas de 137 dólares para aquellos autos que los transiten.

Consumo de alcohol

Nunca se habló tanto del alcohol como en la previa del Mundial de Qatar. En el país únicamente pueden consumir la bebida los no musulmanes de más de 21 años, pero a través de un sistema estrictamente regulado. Sólo los hoteles de mayor categoría o algunos clubes autorizados pueden venderlo y quienes residen en la península, además, tienen la posibilidad de comprarlo en las dos tiendas de la Compañía de Distribución de Qatar, pero siempre con una licencia que debe autorizar su empleador.

Como ocurrió con otras normas estrictas que regulan al país, el emirato tuvo que ablandar sus reglas para poder conquistar hinchas (y sponsors). Los espectadores que lleguen al Mundial podrán beber en la mayoría de los hoteles internacionales, donde una cerveza o un vaso de vino pueden costar entre 12 y 15 dólares y un cóctel aún más. También habrá varios puestos de cerveza en los alrededor de los estadios, que abrirán tres horas antes del inicio de los partidos y cerrarán media hora antes del comienzo del juego. En la principal fan-zone de la FIFA, consumir alcohol solo será posible desde las 18.30 hasta la 1.30.

Estará prohibido ingresar al país con alcohol en las valijas y beber fuera de los puntos habilitados. Los que no cumplan estas normas podrán enfrentarse a multas de mil dólares y hasta seis meses de cárcel.

Moneda oficial y precios

En Qatar conviven los precios de un lujo imposible con los valores de una economía sostenida por inmigrantes con sueldos relativamente bajos. Existen restaurantes cinco estrellas donde una cena para dos puede superar los mil dólares o puestos callejeros con comida al paso por 3 dólares.

Tras abandonar en la década del 60 la rupia como moneda oficial, Qatar se unió al rial o ryal, la unidad monetaria que –con distintos cambios- conserva hasta la actualidad. A la fecha, el valor de cambio marca que un 1 ryal es igual a 0.27 dólar.

En las cadenas de hoteles internacionales y restaurantes aceptan dólares, pero la mejor opción es llevar algunos ryals en el bolsillo. Se puede cambiar en los aeropuertos, los hoteles y en algunos comercios, pero la opción más conveniente es ir a una casa de cambio. Un dato clave: no se aceptan dólares que hayan sido emitidos antes de 2009.

Billete de 10 Riyals con la ilustración del estadio Lusail.


Billete de 10 Riyals con la ilustración del estadio Lusail.

En cuanto a los precios, en las góndolas del supermercado de la cadena internacional que está dentro del shopping City Center Doha Mall un cartón de leche cuesta 1,65 dólar; una docena de huevos 3,85 dólares; un paquete pan 1,5 dólar; un kilo de pollo 7 dólares y un cuarto de queso unos 9 dólares.

Tomarse un cappuccino cuesta unos 4,5 dólares y un menú mediano en la clásica cadena de hamburguesas sale 6.5 dólares, en promedio. Una comida para dos en un restaurante a la carta, con postre y bebida, unos 55 dólares. Mientras que un menú del día cuesta alrededor de 8.5 dólares.

Aunque todas las cadenas de hoteles, los estadios y muchos shoppings y parques tienen wifi, una de las opciones más económicas para estar comunicado durante el Mundial es comprar una tarjeta sim. La opción de 4 gigabyte cuesta unos 33 dólares; la de 7 GB, 38 dólares y la de 20, 65 dólares.

El clima durante el Mundial

Qatar es un sauna de 11.500 kilómetros cuadrados. A falta de lluvias, el país se mantiene con un porcentaje de humedad alto durante casi todo el año. Aunque en los meses más calurosos (junio a septiembre) las temperaturas superan los 50 grados de sensación térmica, se esperan marcas más agradables para los 29 días que dure la competencia.

De noviembre a marzo la temperatura promedio es de 24 grados, aunque hay que contemplar el IVA de la humedad. Si bien Qatar tiene un clima desértico, hay que considerar que la mayor época de lluvias coincide con las fechas de la Copa del Mundo.

Atracciones turísticas

Qatar no sólo preparó su infraestructura deportiva para el Mundial, también acondicionó sus principales centros turísticos. Sabe que la Copa del Mundo es la mejor publicidad turística frente a la mirada de millones. Entre partido y partido, hay opciones de salidas concentradas en el centro y los alrededores de Doha.

Cada país árabe tiene su zoco y Qatar no es la excepción. Como una especie Gran Bazar a escala, en el centro de la capital está el Souq Waqif, un mercado de callecitas enredadas que se impone entre los vidrios espejados de la modernidad. El recorrido incluye restaurantes populares yemeníes, sirios o turcos, y locales de especias, de telas y hasta de animales, todo separado en distintas zonas. Si bien está abierto desde la mañana, la recomendación es recorrerlo de noche cuando se encienden los faroles que iluminan sus pintorescos rincones.

Souq Waqif, un mercado de callecitas enredadas que se impone entre los vidrios espejados de la modernidad. Foto Reuters.


Souq Waqif, un mercado de callecitas enredadas que se impone entre los vidrios espejados de la modernidad. Foto Reuters.

A cinco minutos está la Corniche: la costanera de Doha. Un paseo marítimo de 7 kilómetros de extensión con barcos tradicionales; un reloj con la cuenta regresiva para el Mundial y las banderas de los 32 países clasificados; juegos para chicos e imponentes edificios gubernamentales. Todo desemboca en el moderno skyline, formado por decenas de rascacielos.

Parte de la Corniche se convertirá durante el Mundial en una extensa peatonal llena de carros de comida y ofertas culturales. A unos pocos pasos está el Al Bidda Park, un área de 12 kilómetros que será el escenario de los fan festival, con pantallas gigantes para ver los partidos, recitales y puestos de comida y alcohol. Dos imperdibles que están en la zona son el Museo Nacional de Qatar y el Museo de Arte Árabe que fueron remodelados para la Copa del Mundo. La entrada para adultos cuesta unos 13 dólares, mientras que los estudiantes pagan la mitad.

Una zona donde confluye el espíritu moderno y tradicional de Qatar es el barrio Katara Cultural Village con sus museos, galerías comerciales como Lafayette, un anfiteatro griego con vistas al mar y dos mezquitas de diseño singular, la de oro y la azul. Otros lugares de culto para la fe islámica que no hay que dejar de visitar son la Gran Mezquita del Imán Muhammad ibn Abd Al Wahhab y la Mezquita del Education City. 

Katara cultural village, uno de los imperdibles de Qatar.


Katara cultural village, uno de los imperdibles de Qatar.

Una de las zonas más vanguardistas de la ciudad es La Perla, una isla artificial de cuatro millones de metros cuadrados ganados al mar con hoteles de lujo, algunos de los mejores restaurantes del país y un sinfín de canales de agua, puentes y placitas.

Para entrar al desierto hace falta salir unos 60 kilómetros de la ciudad. Mientras los rascacielos se van a haciendo minúsculos, empieza a imponerse la soledad del desierto blanco qatarí. El imperdible es el mar interior de Khor Al Adaid, donde el agua brilla como celofán plateado entre la arena. La recomendación: no perderse un atardecer en ese punto de confluencia. En la zona se puede hacer kitesurf o windsurf; recorridos en camello; paseos en 4×4 por las dunas o pasar la noche en una tienda tradicional beduina.

Qatar es sinónimo de shopping y dos de los más imponentes son el Villaggio, inspirado en Venecia, con sus canales, góndolas y decoración, y el Vendome mall, un extravagante centro comercial de 1.150.000 metros cuadrados inspirado en la arquitectura clásica francesa.

Si la opción es un día de playa, a 30 minutos en catamarán desde un muelle cercano al Museo de Arte Islámico está Banana Island, una pequeña isla en forma de medialuna con arenas blancas y ofertas variadas en entretenimiento y gastronomía.

Si está guía de recomendaciones queda corta y surge algún percance durante la estadía, el celular de guardia de la Embajada Argentina en Qatar, únicamente para urgencias, es +974 5039 8775, y para llamadas y whatsapp +974 4417 3601 +974 4417 3905.  

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