jueves, octubre 6
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postales de la desigualdad en Chile


Ya no hay fiesta en las calles de Santiago. Hay clima de lunes, apuros para el trabajo, para el colegio o para hacer compras en las ferias, mercados o supermercados que presentan ofertas para vencer a la inflación. Es que, aquí también, el aumento de los precios es el gran tema del que se oye hablar todos los días.

La euforia de los votantes del Rechazo, que se vio en algunas calles de la capital de Chile el domingo a la noche, con banderas, bocinazos y música, quedó atrás. Pero en el centro de la ciudad, en medio de los puestos de venta de barbijos, jugos naturales, cargadores para celulares, repasadores o remeras -poleras, las llaman- todavía se ven graffittis y carteles por el “Apruebo”.

Fue aquí, a lo largo de varias cuadras de la avenida Bernardo O’Higgins, conocida simplemente como La Alameda, donde el jueves a la noche cerraron su campaña los partidarios de votar “sí” a la propuesta de nueva Constitución en el plebiscito de este domingo.

Fue un acto masivo, en el mismo lugar donde el 19 de diciembre pasado los seguidores de Gabriel Boric salieron a celebrar su victoria electoral. Muchos creían que en esta zona ganaría la opción que apoyaba el controvertido texto constitucional sometido al veredicto de las urnas.

En el centro de Santiago todavía este lunes se veían carteles de campaña del "Apruebo". Foto: EFE

En el centro de Santiago todavía este lunes se veían carteles de campaña del «Apruebo». Foto: EFE

Secuelas del estallido

El centro de Santiago muestra todavía, casi tres años después, los resabios del estallido de furia de 2019. Hay alguna vidriera rota, muchas paredes pintadas con aerosol, que reclaman «cambio» o insultan a la policía.

Casi todos los locales comerciales siguen ocultos detrás de las vallas colocadas entonces para evitar destrozos en medio de la bronca que se liberó en las calles, en el marco de un masivo clamor por reformas sociales y económicas.

Se ve basura acumulada, hombres o mujeres que piden una ayuda para comer, muchos locales cerrados con carteles de “arriendo”.

Pero ni siquiera en esta zona se impuso el “Apruebo”. Muchos analistas políticos esperaban que el centro Santiago y otras comunas cercanas se mostrara a favor del texto redactado por una Asamblea Constituyente formada en su mayoría por representantes organizaciones sociales y políticos independientes.

En esta comuna, la diferencia fue mucho más estrecha, pero aún así, ganó el Rechazo, con 53,7% de los votos contra el 46,3% del Apruebo.

La portada de un diario local, que muestra los resultados del plebiscito en Chile, comuna por comuna. Foto: AFP

La portada de un diario local, que muestra los resultados del plebiscito en Chile, comuna por comuna. Foto: AFP

El Oriente acomodado

Sí fue rotunda la victoria del Rechazo en las zonas más acomodadas de la capital. En la comuna de Las Condes, hacia el “oriente” de la ciudad -aquí no hablan de este y oeste, sino Oriente y Poniente- el No a ese resistido texto ganó por el 78,34% contra el 21,66% del Apruebo.

Los habitantes de esta zona de grandes torres de oficinas y viviendas, de grandes obras en construcción sobre las avenidas Apoquindo o Vitacura, estuvieron entre los primeros en salir a celebrar cuando comenzaron a consolidarse los resultados el domingo.

El clima era distendido este lunes sobre Apoquindo, alrededor de la estación El Golf del Metro y del Teatro Municipal de Las Condes. A última hora de la tarde, hombres y mujeres que parecían salir de sus oficinas se juntaban en alguno de los bares con mesas y sombrillas sobre las veredas. Es la hora del “Happy Hour” y algunos comparten una cerveza. Por aquí no se ven pintadas con consignas políticas. Tampoco vallas protegiendo las vidrieras.

No muy lejos de allí, en el inmenso shopping Costanera Center, en el límite entre Las Condes y Providencia, el clima es de mucho más movimiento. Y consumo. El patio de comidas tiene pocas mesas libres, los locales de ropa tienen buena cantidad de clientes -deben mantener un cierto aforo, según indican carteles en las puertas- y se ven compradores con bolsas por los pasillos.

Muchos, es cierto, son turistas. Sobre todo brasileños. Pero otros tantos son los mismos chilenos que este domingo gritaron a viva voz que no querían la Constitución que defendía el gobierno de Boric. 

Santiago. Enviada especial



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