jueves, diciembre 1
Shadow

la trastienda de la visita de los líderes europeos a Ucrania


Tan postergado como incómodo. Europa llegó este jueves a Ucrania a ofrecer ayuda. El presidente francés Emmanuel Macron fue finalmente a Kiev junto al jefe del gobierno alemán Olaf Scholz y el presidente del Consejo Italiano, Mario Draghi, para expresar al presidente Volodimir Zelenski y a los ucranianos “la solidaridad europea”.

Zelenski y su ejército quieren saber cuándo los europeos reforzarán el envío de armas y larga artillería para reforzar un combate contra los rusos en Donbas, donde pelea en desventaja.

Francia va a entregar seis cañones Ceasar adicionales a Ucrania, según anunció Macron. Se suman a los 12 que había anunciado antes, por lo que llegan a un total de 18 cañones.

En una postergada conferencia de prensa en el jardín de la presidencia, tras un encuentro de varias horas con el presidente ucraniano, Francia, Alemania, Italia y Rumania se pronunciaron por un status de «candidato inmediato” a una adhesión de Ucrania a la Unión Europea.

Zelenski aceptó un invitación del canciller alemán Olaf Scholz para participar en la próxima cumbre del G7, a finales de junio, en Baviera. No se sabe si lo hará por video conferencia o personalmente.

La conferencia de prensa no se transmitió simultáneamente sino dos horas después. Las cámaras son secuestradas en la presidencia de Kiev, que se parece a una fortaleza.

La llegada de los tres líderes en la mañana del jueves, tras un viaje nocturno en un convoy, con tres vagones para cada uno y un tren de seguridad de apoyo más una cumbre conjunta a las 3 de la mañana, fue la culminación de repetidas invitaciones de Zelenski, que no eran correspondidas.

Macron repetía que “no había que humillar a Rusia” y sugirió que Ucrania “debería entregar territorio” para poner fin a la guerra.  Las sirenas para ir a los refugios sonaron en Kiev cuando llegaron los líderes europeos.

Un cartel pide ayuda al mundo, mientras una montaña de bolsas de arena protegen un icónico munumento en el centro de Kiev, este jueves. Foto: AP

Un cartel pide ayuda al mundo, mientras una montaña de bolsas de arena protegen un icónico munumento en el centro de Kiev, este jueves. Foto: AP

La sola idea de entregar territorio es aborrecida por Zelenski, que tiene una relación incómoda con el presidente francés. Pero el problema es otro: Macron quiere posicionarse como mediador. ¿Pero a las partes les interesa que Francia y Macron medien o prefieren otros interlocutores?

Visita esperada y tensa

Ucrania fletó 12 trenes a Polonia, donde se subieron los líderes europeos y se ocuparon de su seguridad. Francia aportó los perros para detectar explosivos. Pero viajaron fuerzas especiales francesas, alemanas y Carabinieri italianos.

“He venido a enviar un mensaje de unidad europea y apoyo a los ucranianos. Las próximas semanas serán muy difíciles”, declaró Emmanuel Macron, al bajarse del tren, que lo llevó de Polonia a la capital ucraniana.

Fue antes de dirigirse a Irpin, un suburbio de Kiev y lugar de guerra «donde se cometieron las masacres”, con el alemán y el italiano, como jefes de gobierno, y el presidente rumano.  Allí se detuvo la ofensiva rusa a las puertas de la capital. Lo acompañaba su nueva canciller Catherine Colona.

Volodimir Zelenski recibió en Kiev al canciller alemán Olaf Scholz, al presidente francés Emmanuel Macron y al primer ministro italiano Mario Draghi. Foto: AP

Volodimir Zelenski recibió en Kiev al canciller alemán Olaf Scholz, al presidente francés Emmanuel Macron y al primer ministro italiano Mario Draghi. Foto: AP

Frente a los videos y el paseo por Irpin, la ciudad mártir, Macron saludó “el heroísmo ucraniano frente a la barbarie rusa”.

“Reconstruiremos todo”, aseguró el jefe del gobierno italiano, al ver la destrucción de Irpin, el suburbio de Kiev devastado por la ofensiva rusa.

«Los rusos han destruido escuelas maternales, lugares de juego. Todo será reconstruido”, prometió Draghi cuando deambulaba en medio de las ruinas.

Pero en plena campaña legislativa y balotaje en Francia, los políticos se preguntan sobre la oportunidad del presidente Macron de viajar a Kiev. “Es de una enorme liviandad, cuando no se sabe si va a tener mayoría”, dijo Jean Francos Copé, de los Republicanos. Marine Le Pen se preguntó sobre la oportunidad del calendario.

Encuentro entre presidentes

Eran casi la 1 de la tarde cuando Macron, Draghi, Scholz y el presidente de Rumania fueron recibidos por su colega Zelenski, en uniforme kaki. Era la primera vez que se veían en persona, luego de que los acusara de que “Europa solo ha enviado el 10 por ciento de las armas que ha prometido”.

Justo cuando el presidente norteamericano Joe Biden anunció mil millones de ayuda militar suplementaria a Ucrania y apeló a los aliados a “intensificar” la entrega de armas, cuando Rusia se impone en Donbas.

Macron y Zelenski tuvieron un día para reparar su vínculo en el palacio Mariinskt y establecer la confianza. Tenían prevista una reunión de 5 horas, junto al presidente rumano Klaus Iohannis y los líderes de Italia y Alemania para ponerse de acuerdo en las liberaciones de armas, especialmente alemanas y francesas y armas pesadas para enfrentar a los rusos.

Hasta ahora han estado en Kiev el primer ministro británico Boris Johnson, el canadiense Justin Trudeau y el secretario de Estado norteamericano Anthony Blinken, su secretario de defensa Lloyd Austin III y la primera dama Jill Biden, pero no los europeos. Macron llegó a Kiev antes de la invasión, el 8 de febrero tras regresar de Moscú.

La ofensiva de Rusia en el este de Ucrania. /AFP

La ofensiva de Rusia en el este de Ucrania. /AFP

Francia entrega armas

París anunció por primera vez la entrega de cañones Caesar a Ucrania. Zelenski recibe regularmente tanques, armas y baterías de misiles de los países de la OTAN para contrarrestar la ofensiva de Moscú en el Donbas. Pero necesita largas piezas para confrontar la guerra de artillería que está planteando Rusia.

Francia, que junto con Alemania es uno de los pocos países de la OTAN que no entregó armamento pesado (cañones, tanques, aviones) a Ucrania, anunció “la entrega de cañones Caesar de 155 calibre mm, con un alcance de 40 km”.

Lo detalló el propio Macron en una entrevista con Ouest-France. El ejército francés, que tiene 72 de ellos, los había utilizado en Siria y en Irak para proteger a la población civil contra la banda terrorista ISIS.

Hasta ahora, Francia, que temía que este tipo de decisiones fueran consideradas por el Kremlin como “beligerante”, se había mantenido discreta sobre sus entregas de armas a Ucrania, limitándose a precisar que había suministrado 100 millones de euros de equipos, incluidos los misiles antitanques Milan.

Los líderes europeos deben hacer un gesto importante con respecto a las armas, el desminado del Mar Negro para liberar los granos ucranianos para no profundizar la hambruna global y hasta donde Ucrania va a ser candidata para ingresar a la Unión Europea.

Emmanuel Macron, Olaf Scholz y Mario Draghi recorrieron Irpin, una de las ciudades de Ucrania devastadas por la ofensiva de Rusia. Foto: REUTERS

Emmanuel Macron, Olaf Scholz y Mario Draghi recorrieron Irpin, una de las ciudades de Ucrania devastadas por la ofensiva de Rusia. Foto: REUTERS

“Si los ucranianos pueden morir por los valores europeos, ¿por qué no nos unimos a la UE?», preguntó el diputado ucraniano Oleksiy Goncharenko.

La suerte de Ucrania como candidato a la UE se decidirá en el Consejo Europeo a partir del 23 de junio y será el tema principal del día en Kiev, cuando Macron es presidente pro tempore de la UE.

La postura de Alemania

El canciller alemán Olaf Scholz se comprometió a ayudar a Ucrania «mientras sea necesario», en una entrevista con el diario Bild.

Durante esta visita, “no solo queremos mostrar nuestra solidaridad. También queremos asegurar que la ayuda que estamos organizando: financiera, humanitaria, pero también en materia de armas, continuará”, dijo.

“Lo seguiremos todo el tiempo que sea necesario para la lucha de Ucrania por la independencia”, agregó en la entrevista.

Ucrania considera que Alemania no entrega las armas a tiempo y menos las necesarias armas pesadas.

El Gepard (en alemán, «cheetah») es un cañón antiaéreo, o tanque antiaéreo, con dos cañones de 35 mm que los ucranianos necesitan. Se puede utilizar contra aviones y helicópteros a altitudes de hasta 3500 metros. Pero también contra objetivos terrestres con blindaje ligero, como vehículos de infantería y tanques de transporte.

Esto significa que el Gepard se puede utilizar tanto como arma defensiva como ofensiva. Sin embargo, el Gepard no tendría ninguna posibilidad contra un tanque de batalla debido a sus armas de calibre relativamente pequeño. El Gepard tiene un alcance de aproximadamente 550 kilómetros (340 millas) en la carretera y puede vadear cuerpos de agua sin equipo especial adicional.

Soldados ucranianos, en guardia en la zona de Donetsk, bajo asedio de Rusia, días atrás. Foto: REUTERS

Soldados ucranianos, en guardia en la zona de Donetsk, bajo asedio de Rusia, días atrás. Foto: REUTERS

Las armas y un complejo entrenamiento

Lo que lo hace relevante para una misión en Ucrania es que el arma fue desarrollada, entre otras cosas, para contrarrestar helicópteros de combate blindados como el Mil Mi-24 soviético-ruso «Hind». El Gepard se introdujo en 1976 y fue durante mucho tiempo la piedra angular de las defensas aéreas del ejército alemán, así como de los ejércitos holandés y belga.

Pero en esos países, el Gepard se retiró hace unos 20 años, y el último fue dado de baja en Alemania en 2012. Rumania es el único país de la OTAN que todavía usa el Gepard, y los modelos alemanes primero deben volver a estar operativos.

Otro problema para su despliegue en Ucrania puede ser que el tanque antiaéreo impone grandes exigencias a la tripulación debido a su compleja electrónica, así como a sus sistemas de radar y control de incendios. Según Johann Wadephul, portavoz de defensa de los demócratas cristianos conservadores, el entrenamiento lleva al menos seis meses. Una razón por la cual Wadephul propuso enviar el tanque Leopard 1 o el vehículo de combate de infantería Marder en su lugar.

Inicialmente, a Ucrania se le prometieron 50 Gepards, aunque, según los informes, hasta el momento hay escasez de municiones.

El otro es el Obus 2000. Se trata de un cañón de artillería autopropulsado blindado calibre 155 mm, cuyos 60 proyectiles pueden dispararse a razón de tres proyectiles cada diez segundos. Los objetivos se pueden destruir a una distancia de 30 a 56 km, dependiendo de la munición. Las empresas Krauss-Maffei Wegmann y Rheinmetall suministraron los primeros obuses a la Bundeswehr en 1998 y continúan produciendo versiones más avanzadas.

A diferencia del tanque de batalla Leopard, el obús autopropulsado 2000 debe detenerse para disparar, lo que lo hace claramente inferior a un tanque en una confrontación directa. Sin embargo, puede asumir inmediatamente una nueva posición de camuflaje, después de disparar para evitar el fuego de respuesta.

El obús puede viajar a velocidades de hasta 60 km/h, tiene un alcance de unos 420 kilómetros y puede vadear aguas hasta una profundidad de unos 1,5 metros. Está diseñado para seguir formaciones motorizadas y proporcionarles apoyo de fuego.

El obús se utilizó con éxito en misiones en Afganistán en 2006 y 2007 junto con apoyo aéreo. Los objetivos podrían atacarse en un rango de más de 40 kilómetros. Según la ministra de Defensa, Christine Lambrecht, la Bundeswehr tiene alrededor de 100 obuses en su inventario, de los cuales unos 40 están operativos.

El canciller Olaf Scholz ahora ha prometido a Ucrania siete obuses. Pero primero tendrían que ponerse en funcionamiento, lo que se espera que dure hasta el verano.

Los tanques alemanes Marder han estado en uso desde 1971. Estos vehículos de infantería transportan tropas al combate, brindan apoyo de fuego y cobertura desde la cual los soldados pueden disparar. Esto los convierte en un sistema de armas particularmente versátil. El Marder tiene espacio para seis o siete artilleros, una ametralladora de 20 mm y misiles guiados Milan contra objetivos terrestres y aéreos.

El vehículo también cuenta con un sistema de ventilación de protección contra armas nucleares, biológicas y químicas. Puede vadear aguas de hasta dos metros de profundidad gracias a su sistema hidráulico sumergible. Especialmente ahora que comienzan en Donbas las guerras de los ríos a cruzar porque se han volado todos los puentes.

El vínculo entre Alemania y Rusia

Pero Ucrania cree que Berlín no quiere entregar armas para no enfurecer a Moscú y Putin. Por eso el nuevo gobierno alemán ha seguido una política de bajo perfil sobre el conflicto de Ucrania. Hay señales claras de que Alemania no está tan dispuesta a proporcionar a Ucrania armas pesadas como carros de combate, obuses autopropulsados y sistemas antiaéreos.

Para los analistas regionales, ahora queda claro que debido a los lazos políticos y económicos entre Rusia y Alemania, esta última no puede ayudar a Ucrania a contrarrestar el ataque ruso, que comenzó en febrero.

“Alemania es muy, muy lenta en la entrega de armas, particularmente pesadas. Eso tiene que ver con el hecho de que Alemania no tomó una posición muy firme sobre Ucrania durante mucho tiempo. En febrero, cuando comenzó la guerra, Alemania estaba indecisa sobre cómo ayudar a Ucrania”, explicó Andreas Krieg, analista de defensa, profesor titular en la Escuela de Estudios de Seguridad del King’s College de Londres y el Royal College of Defense Studies.

Bajo el liderazgo del canciller socialdemócrata Olaf Scholz, Berlín armó a Kiev con armamento ligero, como lanzacohetes antitanque, ametralladoras y misiles antiaéreos. Pero aún se cuestiona el compromiso del país con la visión de seguridad de la OTAN debido a su retraso en la entrega de armas pesadas.

“En particular, los socialdemócratas, que son el partido más grande en la coalición en este momento, tradicionalmente han adoptado un enfoque muy prorruso. Nunca se vieron firmemente como parte de la posición de Europa occidental, que siempre es un poco más antirrusa”, explicó Krieg.

Bajo el liderazgo socialdemócrata, Alemania no tiene una estrategia clara para Ucrania, según Krieg, porque se ven a sí mismos como un país centroeuropeo, que necesita mantener buenas relaciones con ambos lados, el Oeste y el Este liderados por Estados Unidos.

Con la dinámica de Ucrania uniendo a varios Estados europeos en la misma página, Krieg dice que los socialdemócratas de Alemania se encuentran en una posición difícil, en la que no pueden negar las ambiciones de Rusia en Ucrania y posiblemente en otros estados del Báltico y Europa del Este, que anteriormente estaban bajo Influencia soviética durante la Guerra Fría. A pesar de la ofensiva, todavía no quieren ir directamente contra Rusia, dice el analista.

“Cuando se trata de armamento pesado, el gobierno alemán lo ve como una pendiente resbaladiza porque los rusos lo percibirán como un apoyo directo o una intervención directa de los alemanes en ese conflicto”, explicó Krieg.

El analista de seguridad cree que en Alemania hay “un elemento estratégico de tener miedo” para ser percibido en Moscú como parte del conflicto.

“Alemania no quería tomar la iniciativa en esto. Su enfoque, particularmente el de Scholz, es de esperar y ver hasta que ya no sea posible negar lo que realmente está sucediendo. Y Alemania nunca ha asumido el liderazgo en cuestiones de seguridad y política exterior de todos modos”, añadió.

Al igual que Krieg, muchos otros analistas y algunos miembros del Parlamento alemán creen firmemente que la lentitud de Berlín para suministrar armas pesadas a Ucrania está relacionada principalmente con la conducta política de Scholz.

¿Ucrania en la Unión Europea?

Entre las discusiones que estaban previstas entre los líderes europeos y  Zelenski el jueves, al margen de su visita a Ucrania, se encuentra la integración de los ucranianos en la UE. El parlamentario ucraniano Oleksiy Goncharenko hizo campaña en esta dirección.

«Si los ucranianos son capaces de morir por los valores europeos, ¿por qué no deberíamos unirnos a la UE?» se preguntó.

Los ucranianos quieren que Macron cambie su punto de vista” y “apoye con armas pesadas a Ucrania”.

El Consejo Europeo se celebrará el 23 de junio y allí se deberá decidir la candidatura europea de Ucrania.

París, corresponsal

CB



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