domingo, febrero 5
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La noche en la que, por unos segundos, la Bombonera bajó del póster a Juan Román Riquelme


Hasta este miércoles por la noche, todos los mensajes en contra de Juan Román Riquelme habían sido edulcorados, indirectos o anónimos/cobardes a través de las redes sociales. Pero en el encuentro ante Rosario Central ocurrió lo que parecía imposible: la Bombonera, ese templo con fama mundial y vida propia, bajó del póster a su ídolo máximo, responsable del fútbol en la actualidad. Sucedió por pocos segundos e instantes después de que Agustín Rossi le atajara un penal a Gaspar Servio. «Rossi es de Boca/y de Boca no se va», sentaron postura de manera unánime los hinchas. Esta vez, el mensaje llegó directo al palco en el que Juan Román miraba con los suyos el partido contra el Canalla dirigido por Carlos Tevez.

Encima, minutos después del pobre empate sin goles, Agustín Rossi rompió el silencio y le tiró la pelota a la dirigencia. “Mi idea siempre fue quedarme en el club, más allá de lo que se haya dicho o hablado. Después son cosas que no decido yo. Estoy para entrenar y para sumar desde donde me toque. Esperemos que todo siga bien. Estoy agradecido a la gente por el apoyo de hoy, que también fue increíble”, sostuvo el arquero que no llegó a un acuerdo de renovación con el Consejo de Fútbol.

Y sumó: “Está bueno ayudar al equipo cuando me toca. Estamos pasando por un momento complicado en cuanto a juego. Lo importante es defender este escudo con lo mejor que tenemos. A Alan Varela, que patea igual que Servio, le dije antes del partido que lo iba a esperar hasta último momento si había un penal”.

Rossi festeja el penal atajado ante Rosario Central. Foto Mario Quinteros - Clarín

Rossi festeja el penal atajado ante Rosario Central. Foto Mario Quinteros – Clarín

Fue una semana movida en el mundo Boca por el escándalo que protagonizaron Carlos Zambrano y Darío Benedetto, quienes se pelearon en el entretiempo del juego con Racing. Por el incidente, ambos fueron sancionados internamente con dos partidos. Tuvo que salir a hablar Riquelme para bajarle la espuma al conflicto. Y en esa charla soltó que el equipo jugaba muy bien de local y que estaba conforme con el trabajo realizado por Hugo Benjamín Ibarra. Nada de eso pareció observarse en la noche de la Bombonera y los hinchas se fueron entre reproches e silbidos.

«Tuve la suerte de adivinar donde iba a patear y lo pude atajar. Después no pudimos quedarnos con los tres puntos. Lo importante es que seguimos sumando para el equipo, en este momento complicado es cuando más el equipo lo necesita», analizó Rossi.

Y cerró: «Ellos ocuparon bien los espacios y no pudimos generar juego. Tuvimos la situación del palo y no sé si alguna más. Nosotros tratamos de plasmar lo que trabajamos en la semana y a veces no sale».

El empate quedará rápidamente en el olvido por lo poco que realizó Boca y porque a Rosario Central le faltó audacia y jerarquía para dar el golpe de visitante. Pero lo que no pasará al olvido, al menos en los días que asoman, es el cántico a favor de Agustín Rossi, esa primera bala que viajó directo al alma de Juan Román Riquelme. 



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