martes, noviembre 29
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giró al centro y se reunió con la oposición


No fue el lunes el día más difícil para Gabriel Boric, el presidente chileno, sino este martes. La derecha le había solicitado definir los interlocutores para las negociaciones del nuevo proceso constituyente, por lo que definir pronto su nuevo gabinete se volvió necesario y urgente.

Así, rompió con sus afectos y amigos que lo llevaron a la presidencia y luego lo acompañaron en el gobierno, para dar paso a la centro-izquierda en los cargos de mayor relevancia.

El mandatario trasandino dejó partir a su ministra del Interior y jefa de ministros, Izkia Siches. Otrora estrella en ascenso de la política chilena, la ex presidenta del Colegio Médico enfrentó las vicisitudes de la política y una compleja agenda marcada por el conflicto mapuche.

Siches era independiente, no tenía partido, pero había llegado a esa oposición tras asumir la jefatura de la campaña de Boric en segunda vuelta.

También se despidió de su cargo de Ministro Secretario General de la Presidencia, encargado de la agenda legislativa con el congreso, el más longevo compañero político y amigo del líder chileno, Giorgio Jackson.

Boric y Jackson formaron la original “bandada estudiantil” cuando fueron electos diputados tras las marchas de 2011 contra el gobierno de Sebastián Piñera. En esa bancada estaba, también, Camila Vallejo, quien no salió del gabinete y, transversalmente, se le reconoce una buena labor como vocera.

El presidente reconoció que el momento de sacar del corazón de su gobierno a sus más cercanos colaboradores no es fácil. “Los cambios de gabinete siempre son dramáticos en Chile y a este no la faltado su dosis”, señaló el mandatario durante la ceremonia.

Boric agregó que este “es quizás, creo que no tengo por qué esconderlo, unos de los momentos más difíciles políticamente que me ha tocado enfrentar, y lo sacaremos adelante en conjunto, por los chilenos y chilenas y por Chile”.

Nuevo equipo

La nueva líder del gabinete de ministros será Carolina Tohá, ex alcaldesa de Santiago, ex ministra de Michelle Bachelet y militante del Partido por la Democracia, de centroizquierda. Cabe señalar que, en el diseño original, la llegada al cargo de la ex Concertación sería retribuida con el nombramiento de un comunista, Nicolás Cataldo, como subsecretario.

La nueva ministra de la Secretaria General de la Presidencia, Ana Lea Uriarte saluda al presidente de Chile, Gabriel Boric. Foto EFE

La nueva ministra de la Secretaria General de la Presidencia, Ana Lea Uriarte saluda al presidente de Chile, Gabriel Boric. Foto EFE

Sin embargo, a minutos de haber sido nombrado –pues debía acompañar al presidente para tomar juramento de los nuevos ministros-, los medios publicaron una serie de tuits donde el nuevo funcionario retrucaba a Carabineros y relativizaba los actos de violencia en el contexto del conflicto mapuche. El gobierno debió suspender el nombramiento y postergar la ceremonia.

Se decidió mantener en su cargo al muy bien evaluado subsecretario Manuel Monsalve, quien pasaría a la Segpres para reemplazar a Jackson. Al mismo tiempo, y a último minuto, el mandatario persuadió a Ana Lya Uriarte, la más influyente asesora de la ex presidenta Michelle Bachelet, para que comandara ese ministerio y las relaciones con los partidos y el Congreso.

La oposición

La ceremonia comenzó, finalmente, 1 hora y 30 minutos después de lo previsto. Junto a sus dos más cercanos colaboradores, Boric removió a una serie de ministros sectoriales en carteras como Salud, Energía y Ciencias para lograr equilibrios de poder entre los partidos de su coalición.

La oposición llegó a La Moneda Con los interlocutores listos, la Derecha finalmente decidió asistir a las 5 de la tarde al Palacio de la Moneda, sede del gobierno chileno. También lo hicieron los partidos oficialistas para dar comienzo a las negociaciones del acuerdo para un nuevo proceso constituyente.

La oposición, en un primer momento, y tras los trascendidos de que Cataldo asumiría la subsecretaria del Interior –que es el organismo que más de cerca determina las acciones del gobierno en el conflicto de la Araucanía-, amenazó con no asistir “por la improvisación”.

Sin embargo, los lidera de la Unión Demócrata Independiente, Renovación Nacional y Evolución Política almorzaron juntos y resolvieron asistir. Con este acto, las negociaciones por un nuevo acuerdo nacional han comenzado oficialmente. Uno donde la derecha tendrá mucho más que decir que en el pasado.

PB



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