sábado, noviembre 26
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En 2021, el Gobierno gastó más de 7 billones de pesos en planes sociales


El gasto social en la Argentina sigue creciendo, pero las necesidades de los sectores más vulnerables no descienden. El año pasado, el gobierno de Alberto Fernández invirtió más de siete billones de pesos a través de 141 “planes y programas sociales” administrados a través de diez ministerios.

Esa cifra, exactamente $7.016.996.580.588, representó, según datos abiertos del ministerio de Economía, más del 60% del presupuesto total que fue de 11.000.407.000.000 pesos.

Según publicó Infobae, si se lo compara con el presupuesto ejecutado en 2020, la cifra toma aún más relevancia. Ese año, el “total del gasto social” fue de $4.715.984.206.280 y en los doce meses previos, en 2019, antes que arrecie la epidemia del nuevo coronavirus, la cifra no llegaba al billón de pesos: la inversión fue de $90.151.113.235. 

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La inversión en servicios sociales del Gobierno fue, en promedio, de un 48,8% más que en el año 2020. Es decir, menos que la inflación, que llegó al 50,9%. Sin embargo, algunas partidas presupuestarias fueron muy superiores a ese valor. Por ejemplo, las Políticas Alimentarias y el programa Potenciar Trabajo crecieron un 179,1% comparado con 2020.

La evolución histórica de los programas sociales en la Argentina es ascendente. Solo los planes de empleo, entre los beneficiarios de 1999 a la actualidad, aumentó a casi el doble.

Consultado sobre el tema, Juan Grabois líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos. El referente popular, más cercano a Cristina Kirchner que a Alberto Fernández, opinó: “Se ha vuelto una moda en la Argentina contarle las costillas a los pobres y exagerar los recursos que destina el Estado a paliar su situación, en vez de ver otros gastos superfluos como los regímenes de jubilaciones de privilegio, los gastos exorbitantes en sueldos del servicio exterior o la injusticia de los subsidios energéticos a las clases altas”.

E instó en lo que para él un punto central: “Lo importante es lograr que ese gasto sea eficiente y trasparente, maximizar su impacto y relacionarlo a las formas alternativas de trabajo que más de ocho millones de argentinos se inventaron frente a la falta de empleo asalariado. Quienes plantean disminuirlo, son Hood Robin: quieren robarles a los pobres para darle a los ricos”.

El ministerio que más programas tiene bajo su responsabilidad es Desarrollo Social. Juan Zabaleta recibió el año pasado un presupuesto de $522.369 millones. La mayor parte se destinó a las Políticas Alimentarias, $244.789 millones; y Potenciar Trabajo con un presupuesto ejecutado de $226.557 millones.

La justificación para esta inversión fue que “durante los últimos años, la Argentina atravesó un proceso de deterioro económico y social, manifestado en un considerable aumento de la pobreza, la indigencia y el desempleo”.





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