domingo, abril 14

El sindicato de futbolistas denunció que la exigencia del calendario es riesgosa para la salud física y mental


La sobrecarga de partidos en una temporada alterada por la disputa del Mundial de Qatar en una fecha inhabitual (entre noviembre y diciembre) expuso a los futbolistas a una exigencia riesgosa para su salud física y mental. Y el panorama, lejos de asomar venturoso, parece empeorar. Esas son las principales conclusiones de un detallado estudio llevado a cabo por el sindicato de jugadores FIFPRO, que fue presentado este viernes en Estambul.

La organización que preside el exdelantero español David Aganzo elaboró este trabajo a partir de un análisis llevado a cabo con la plataforma de Monitoreo de Carga de Trabajo del Jugador (PWM, según su sigla en inglés), una herramienta digital desarrollada por FIFPRO, en base a los datos de actividad de 1.500 futbolistas profesionales de todo el mundo durante el período comprendido entre el 1 de julio de 2022 y el 1 de mayo de 2023.

En el informe se hace especial hincapié en que el desarrollo de la Copa del Mundo en Qatar durante el final del año pasado obligó a alterar y sobrecargar los calendarios de los principales torneos de clubes (ya de por sí bastante internsos) y que esa “carga de trabajo sin precedentes impuesta a los principales jugadores” generó un peligro acuciante para su salud física y mental, especialmente para los que se desempeñan en las ligas más competitivas del planeta.

La disputa del Mundial de Qatar entre noviembre y diciembre del año pasado alteró la temporada e incrementó la exigencia de los futbolistas de elite. Foto: Fernando de la Orden.


La disputa del Mundial de Qatar entre noviembre y diciembre del año pasado alteró la temporada e incrementó la exigencia de los futbolistas de elite. Foto: Fernando de la Orden.

La disputa del Mundial durante el habitual período de desarrollo de las principales ligas locales y de los torneos continentales de clubes en Europa hizo que casi el 68% de los 832 jugadores que integraron los planteles de los 32 seleccionados participantes tuvieran menos de dos semanas de preparación para el torneo que se llevó a cabo en Qatar. Y también hizo que se acortaran los períodos de descanso y recuperación posteriores al certamen.

En ese sentido, el informe da cuenta de varios casos de futbolistas que volvieron a la actividad con sus equipos casi sin descanso tras la Copa del Mundo. Una situación extrema, aunque no la única, fue la del polaco Kamil Glik, quien disputó su último partido en Qatar el 4 de diciembre (su seleccionado cayó 3 a 1 ante Francia por los octavos de final) y apenas cuatro días después fue titular y jugó los 90 minutos con su equipo, Benevento, en una victoria 1 a 0 ante Parma por la 16ª fecha de la Serie B italiana.

En enero, pocos días después del final del Mundial, FIFPRO realizó una encuesta vinculada con los efectos de esta sobrecarga de actividad. El 20% de los jugadores consultados dijo sentir un nivel extremadamente alto de fatiga mental en comparación con cómo se siente habitualmente en esa época del año, mientras que otro 23% aseguró sentir mayor fatiga mental que la habitual.

El polaco Kamil Glik volvió a jugar con su equipo, el Benevento italiano, apenas cuatro días después de haber disputado su último partido en el Mundial de Qatar. Foto: Dylan Martinez / Reuters.


El polaco Kamil Glik volvió a jugar con su equipo, el Benevento italiano, apenas cuatro días después de haber disputado su último partido en el Mundial de Qatar. Foto: Dylan Martinez / Reuters.

En ese mismo relevamiento, el 44% de los futbolistas reconoció estar experimentando una fatiga física extrema o mayor a la que suele sentir en esa época del año, mientras que el 53% dijo haber sufrido alguna lesión o sentirse más propenso a ello como consecuencia de la congestión del calendario.

Esas miradas de los jugadores tuvieron un correlato en los datos duros. La organización sindical hizo un relevamiento de las lesiones sufridas por los jugadores de los equipos de las cinco principales ligas europeas (Inglaterra, España, Italia, Alemania y Francia) desde julio de 2022 hasta finales de abril de 2023. En ese período se registraron 3.001 lesiones, de las cuales el 64% eran de tejidos blandos (músculos, ligamentos y tendones).

El ranking lo encabezó la Premier League inglesa, con 686 lesiones notificadas, seguida por la Serie A italiana (679), la Ligue 1 francesa (587), la Bundesliga alemana (562) y la Liga de España (487). Teniendo en cuenta que en esos cinco torneos participan 98 equipos, el promedio de lesiones notificadas por cada uno superó las 30.

Lautaro Martínez está cerrando una temporada en la que jugó más de 70 partidos y tuvo muy pocos días de descanso. Foto: Fernando de la Orden.


Lautaro Martínez está cerrando una temporada en la que jugó más de 70 partidos y tuvo muy pocos días de descanso. Foto: Fernando de la Orden.

Más allá de los datos generales, FIFPRO presentó algunos casos individuales para reforzar su óptica de este difícil panorama. Uno de ellos fue el de Lautaro Martínez, quien hasta el 1 de mayo había disputado esta temporada 62 encuentros en siete competencias (desde entonces sumó otros 9). De esos 62 partidos, el 76% los había jugado con menos de cinco días de descanso, el período mínimo que recomienda el sindicato para que un futbolista pueda rendir al máximo y gestionar el riesgo de lesiones.

En el caso del delantero de Inter y del seleccionado argentino, la exigiencia esta temporada se incrementó por el acceso del combinado nacional a la final del Mundial de Qatar y del equipo italiano al encuentro decisivo de la Champions League. Pero las señales de alarma ya se venían percibiendo. FIFPRO remarcó que las ventanas para partidos internacionales de selecciones representan una exigencia enorme para los jugadores y recordó que en octubre de 2021, Lautaro había disputado un partido con Inter frente a Lazio por la Serie A solo 38 horas y media después de haber jugado 86 minutos para Argentina contra Perú en el Monumental por las Eliminatorias.

Esa exigencia que impone el calendario fue la que llevó a Raphaël Varane a anunciar en febrero su retiro del seleccionado francés, pese a que solo tiene 30 años. “El calendario ya está más que lleno, los jugadores están sobrecargados y la cosa empeorará. Me temo que asistiremos a carreras mucho más cortas y que los jugadores tendrán que abandonar la selección muy pronto porque, física o mentalmente, lo que se pide hoy está más allá de los límites”, argumentó el defensor cuando comunicó su decisión.

Raphaël Varane se retiró del seleccionado francés en febrero. "Lo que se pide hoy está más allá de los límites", alegó. Foto: Thanassis Stavrakis / AP.


Raphaël Varane se retiró del seleccionado francés en febrero. «Lo que se pide hoy está más allá de los límites», alegó. Foto: Thanassis Stavrakis / AP.

El informe de FIFPRO da cuenta de que Varane, desde el 1 de junio de 2018 hasta el 1 de mayo de 2023, acumuló más de 22.000 minutos en 248 partidos, de los cuales casi el 60% los disputó sin haber contado con los cinco días de descanso mínimo que recomienda el sindicato, y pasó 243 días afectado a su seleccionado. En cuatro de estar cinco temporadas recorrió más de 50.000 kilómetros en viajes con sus equipos y con su selección, y en tres temporadas no dispuso del descanso sugerido de al menos 28 días del que todo futbolista debe gozar entre dos campañas.

El 27 de diciembre del año pasado, Varane fue titular en el encuentro que Manchester United le ganó 3 a 0 a Nottingham Forest por la 17ª fecha de la Premier League. Lo hizo apenas nueve días después de haber disputado 113 minutos en la final de la Copa del Mundo que Francia perdió 4 a 3 ante Argentina en el Estadio Lusail. En ese torneo, el zaguero participó en seis de los siete partidos de su seleccionado (acumuló 521 minutos).

Otro de los ejemplos expuesto por FIFPRO es el de Enzo Fernández, quien acaba de completar su primera temporada europea, dividida entre Benfica y Chelsea, durante la cual también obtuvo la Copa del Mundo con el seleccionado argentino. Desde el 1 de julio de 2022 hasta el 1 de mayo de 2023, el mediocampista acumuló 5.159 minutos de actividad (desde entonces sumó otros 521).

Entre el seleccionado, Benfica y Chelsea, Enzo Fernández no tuvo descanso esta temporada. Foto: Molly Darlington / Reuters.


Entre el seleccionado, Benfica y Chelsea, Enzo Fernández no tuvo descanso esta temporada. Foto: Molly Darlington / Reuters.

Pero el hecho sobre el que se puso especial énfasis en este caso fue la falta de descanso. Lejos de los 28 días recomendados, el mediocampista no tuvo siquiera uno de pausa a mediados del año pasado. Apenas ocho días después de haberse despedido de River, el 6 de julio frente a Vélez por la Copa Libertadores, debutó con Benfica en un encuentro amistoso. Y en la antesala del Mundial, jugó 15 partidos en 57 días entre septiembre y octubre, de los cuales 13 fueron sin haber dispuesto de los cinco días de descanso sugeridos.

Tampoco hubo una pausa después de la Copa del Mundo: se reincorporó a los entrenamientos del club portugués nueve días después de la final en Qatar y volvió a jugar 72 horas más tarde, en una derrota 3 a 0 frente a Sporting Braga. Y cuando pasó a Chelsea la situación fue más extrema: aterrizó en Londres el miércoles 1 de febrero, firmó su contrato y debutó 48 horas después en un empate 0 a 0 con Fulham por la Premier League. De los 14 días de descanso durante la temporada que recomienda FIFPRO no pudo gozar siquiera de uno.

A los 22 años, Fernández cerró una ardua primera temporada en el Viejo Continente. Algunos colegas más jóvenes que él llevan ya mucho tiempo expuestos a una exigencia creciente. Sobre ello también alertó el sindicato de jugadores, que expuso la situación en base al análisis del tiempo que habían pasado sobre el terreno algunas de las grandes figuras del fútbol inglés de las últimas tres décadas al momento de cumplir 20 años.

Jude Bellingham todavía no cumplió 20 años y ya disputó 14.445 minutos en partidos profesionales. Foto: Ronald Wittek / EFE.


Jude Bellingham todavía no cumplió 20 años y ya disputó 14.445 minutos en partidos profesionales. Foto: Ronald Wittek / EFE.

El punto de llegada (y de preocupación) en la línea del tiempo trazada por FIFPRO es Jude Bellingham, quien cumplirá dos décadas de vida el 29 de junio. El mediocampista del Borussia Dortmund alemán debutó como profesional en Birmingham City en agosto de 2019, con 16 años y 38 días, y desde entonces y hasta el 1 de mayo de 2023 disputó 14.445 minutos. A su edad, por ejemplo, David Beckham había jugado 829 minutos en 1995, Michael Owen había disputado 9.187 minutos en 1999, Wayne Rooney había estado sobre el césped 10.989 minutos en 2005 y Raheem Sterling había participado en 7.174 minutos en 2014.

En base a esos números, FIFPRO alertó que esta sobreexigencia de los jugadores jóvenes los exponía al agotamiento mental, ya que “la presión de rendir constantemente a un alto nivel repercute en su salud mental”. Y también hizo foco en la posibilidad de que esto acortara sus carreras, puesto que “las lesiones y el consiguiente desgaste del cuerpo de un jugador suelen afectar a estos futbolistas en una fase más temprana”. Por ello bregó por el respeto de los plazos de descanso necesarios para que logren “una adecuada recuperación física y mental de estos periodos de extrema congestión”.

Si las conclusiones volcadas en este informe resultan preocupantes, nada hace pensar que el futuro será más auspicioso. FIFPRO pronosticó que la exigencia para sus representados será mayor a partir de las modificaciones en los formatos de la Champions League (en la temporada 2024/25) y del Mundial de Clubes (en 2025), que incrementarán la cantidad de partidos en esos torneos.

“El sector necesita un esfuerzo colectivo mucho mayor para establecer salvaguardas eficaces de la carga de trabajo de los jugadores y un calendario responsable que proteja la salud de los futbolistas y favorezca su rendimiento”, demandó la organización sindical.

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