viernes, abril 19

el ataque con drones a Moscú muestra las debilidades de Rusia y desata críticas


El ataque con drones del martes que tuvo como objetivo Moscú dejó al descubierto grietas flagrantes en sus defensas aéreas y puso de relieve la vulnerabilidad de la capital conforme más suelo ruso está bajo fuego en medio de expectativas de una contraofensiva ucraniana.

El ataque, que causó daños leves en tres edificios de departamentos, enfureció a los halcones rusos, que criticaron duramente al presidente Vladimir Putin y a la cúpula militar por no proteger el corazón del poder del Kremlin a más de 500 kilómetros de la línea del frente.

Cinco de los ocho drones que participaron en la incursión fueron derribados, según el Ministerio de Defensa, mientras que otros tres fueron interceptados y obligados a desviarse de su rumbo. Algunos medios de comunicación y blogueros rusos dijeron que participó un número mayor de drones, pero esas afirmaciones no pudieron verificarse.

El ataque se produjo después de que el 3 de mayo un dron alcanzara al Kremlin dañando levemente el techo del palacio, que incluye una de las residencias oficiales de Putin. Otros drones se han estrellado cerca de Moscú en lo que las autoridades rusas describieron como intentos ucranianos fallidos de atacar la ciudad e instalaciones de infraestructura en los suburbios.

Una explosión en la región de Moscú, este martes. Foto: REUTERS


Una explosión en la región de Moscú, este martes. Foto: REUTERS

La semana pasada, la región fronteriza rusa de Belgorod fue objeto de una de las incursiones transfronterizas más graves desde que comenzó la guerra, cuya autoría reivindicaron dos grupos paramilitares proucranianos de extrema derecha.

Las autoridades de la ciudad de Krasnodar, en el sur de Rusia y próxima a la anexada Crimea, declararon que dos drones atacaron la ciudad el viernes y causaron daños en edificios residenciales. Los ataques también suscitaron llamados a reforzar las fronteras rusas.

Las autoridades ucranianas se alegraron por el ataque con drones del martes, pero, como es habitual, evitaron reivindicar la autoría, respuesta similar a la que dieron tras ataques anteriores en territorio ruso.

En un tuit sarcástico, Mykhailo Podolyak, asesor del presidente ucraniano Volodimir Zelenski, dijo que «incluso la inteligencia artificial ya es más inteligente y previsora que los dirigentes militares y políticos rusos».

El Cuerpo de Voluntarios rusos, uno de los grupos que se adjudicaron la ofensiva en la región de Belgorod. Foto: AFP


El Cuerpo de Voluntarios rusos, uno de los grupos que se adjudicaron la ofensiva en la región de Belgorod. Foto: AFP

El ejército ruso bombardeó la capital ucraniana, Kiev, y otras ciudades con misiles de crucero y drones explosivos durante las tres últimas noches, un repunte significativo de los ataques de este tipo que se lanzan regularmente desde octubre. El ejército ucraniano afirmó haber derribado la mayoría de los misiles y se mostró reservado a la hora de informar sobre los daños causados por los ataques.

La respuesta de Rusia

Putin calificó el ataque contra Moscú de intento ucraniano de intimidar a sus habitantes. Dijo que las defensas aéreas de Moscú funcionaron como se esperaba, pero admitió que proteger una ciudad enorme es una tarea abrumadora.

«Está claro lo que hay que hacer para reforzar las defensas aéreas y lo haremos», añadió.

Los observadores militares dijeron que los drones utilizados en el ataque eran relativamente rudimentarios y baratos, pero que podían tener un alcance de hasta 1.000 kilómetros. Y pronosticaron que podría haber más.

Algunos de los drones vistos volando hacia Moscú eran UJ-22 de fabricación ucraniana, capaces de transportar explosivos; otros avistados en los cielos cercanos a Moscú eran vehículos igualmente pequeños.

Mark Cancian, asesor principal del Programa de Seguridad Internacional del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, señaló que parte de la razón por la que los drones podían llegar hasta Moscú sin ser detectados era que las defensas aéreas rusas se centran sobre todo en rechazar ataques con armas más sofisticadas.

«Están orientadas a misiles, misiles balísticos, misiles regionales, aviones, bombarderos, pero no a drones de corto alcance, que pueden volar muy bajo sobre el suelo», dijo Cancian a The Associated Press. «La defensa aérea rusa simplemente no fue diseñada para hacer eso».

Es probable que el ejército ruso retire algunos de sus recursos de defensa aérea de la línea del frente para ayudar a proteger a Moscú, dijo Cancian, medida que debilitaría a las tropas rusas ante una contraofensiva ucraniana.

«Eso es bueno para los ucranianos en el sentido de que se están retirando esos sistemas de otras áreas donde quizá podrían ser utilizados desde unidades de la línea del frente», dijo.

Críticas

La débil respuesta del Kremlin al ataque irritó a algunos comentaristas de línea dura y blogueros militares de Moscú, que habían criticado a los dirigentes rusos por no haber dado una respuesta más contundente.

Yevgeny Prigozhin, líder del grupo paramilitar ruso Wagner, criticó a las fuerzas rusas. Foto: AFP


Yevgeny Prigozhin, líder del grupo paramilitar ruso Wagner, criticó a las fuerzas rusas. Foto: AFP

Yevgeny Prigozhin, el inconformista millonario que dirige al contratista militar privado Wagner, que tiene un papel clave en el campo de batalla en Ucrania, regañó a los jefes militares rusos y los tachó de «escoria» y «cerdos» por no proteger a Moscú.

«Ustedes, el Ministerio de Defensa, no han hecho nada para lanzar una ofensiva», dijo Prigozhin en un comunicado difundido por su oficina. «¿Cómo se atreven a permitir que los drones lleguen a Moscú?»

Ramzan Kadyrov, el caudillo de la provincia rusa de Chechenia que envió fuerzas de la región a luchar en Ucrania, instó al Kremlin a declarar la ley marcial en todo el país y a utilizar todos sus recursos en Ucrania «para barrer a esa banda terrorista».

Vladimir Putin se muestra tranquilo

Algunos observadores del Kremlin señalaron que la tranquila reacción de Putin, que contrastó con las airadas declaraciones de los halcones rusos, refleja su convicción de que el público no se inquietará por el ataque.

«Putin ha hablado repetidas veces de la notable paciencia y tenacidad del pueblo ruso», dijo en un comentario Tatiana Stanovaya, de la Fundación Carnegie. «Por muy desafiante que sea otro ataque ucraniano, Putin no cree que pueda provocar el descontento público con el gobierno», agregó.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, dijo que Ucrania busca intimidar a los rusos. Foto: AP


El presidente de Rusia, Vladimir Putin, dijo que Ucrania busca intimidar a los rusos. Foto: AP

Señaló que, aunque restar importancia a los ataques hace que las autoridades parezcan «avergonzadas e impotentes», esa postura es coherente con el rumbo de Putin de alargar el conflicto.

James Nixey, director del programa sobre Rusia y Eurasia de Chatham House, dijo que el ataque del martes indicaba una creciente determinación ucraniana de lanzar ataques en el interior de Rusia y predijo que se producirán más.

«No es el primero ni el último», declaró Nixey a AP. «En diversos aspectos, los ucranianos están mostrando los músculos, viendo en qué pueden contraatacar. Es una parte más del juego ucraniano para asegurarse de que no sólo están jugando a la defensiva, sino que también pueden jugar algo a la ofensiva».

Pese a los sonoros reclamos de venganza, las fuerzas armadas rusas no pueden hacer mucho más de lo que han venido haciendo desde el inicio de la guerra, señaló Nixey.

«La realidad es que Rusia tiene límites en lo que puede hacer. Tiene límites en número de efectivos, límites en sus finanzas, límites en las municiones de artillería, misiles, drones, todo», agregó. «Ya están gastando todos sus esfuerzos, todo su dinero, todo su tesoro, toda su sangre si se quiere en proseguir su guerra en Ucrania».

Fuente: The Associated Press

Traducción: Elisa Carnelli

CB​

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