domingo, febrero 5
Shadow

dolor, llanto y la certeza de que «pudo haber sido un Cromañón a cielo abierto»


“Papá nos vamos a morir?” le preguntó Pedro (5) a Sergio, su padre, mientras una nube de gases comenzaba a invadir sus pequeños pulmones. Pequeños, pero fuertes. Fue después de esa tímida pregunta que la puerta finalmente se abrió y que pudieron salir corriendo de la cancha mientras también volaban a su lado las balas de goma. Algunos juntaron 400 cartuchos en el estadio después de la noche de violencia. Seguro hayan sido más.

Marcha convocada por hinchas de Gimnasia La Plata contra brutal represión y en homenaje a César Regueiro. Foto: Federico Imas


Marcha convocada por hinchas de Gimnasia La Plata contra brutal represión y en homenaje a César Regueiro. Foto: Federico Imas

La noche que pudo haber sido un verdadero espectáculo futbolístico se tiñó de negro, llantos y heridas que llevará mucho tiempo curar.

Es la propia Anabel (36) quien puede contarlo en carne propia. Sobre su pierna izquierda ahora brotan cuatro cicatrices llenas de sangre y dolor. En la parte inferior de su cadera hay otras dos. Desde que tiene uso de razón va a la cancha a alentar a Gimnasia y confiesa que jamás vio lo qué pasó la noche del jueves. La represión de la Policía Bonaerense abren otras heridas.

La tribuna amaneció el viernes con varios destrozos y cientos de pares de zapatillas que los hinchas habían perdido mientras escapaban del salvajismo.

Marcha convocada por hinchas de Gimnasia La Plata contra brutal represión y en homenaje a César Regueiro. Foto: Federico Imas


Marcha convocada por hinchas de Gimnasia La Plata contra brutal represión y en homenaje a César Regueiro. Foto: Federico Imas

La imagen de las zapatillas tiradas en el piso despierta la memoria colectiva de aquella noche de 2004 en víspera del año nuevo. Lo que pudo ser, y lo que fue. Son muchos los fanáticos de Gimnasia que aseguran que la noche trágica podría haber sido sin dudas un Cromañón. “No fue un Cromañón porque éramos miles de padres tratando de salvar a sus hijos”, se sinceró otro de los padres que pudo salvar a sus hijos de la represión policial.

Las madres, desesperadas por la situación que se descontrolaba, comenzaron a gritar los nombres de sus hijos como si efectivamente se tratara de Cromañón. La policía tiraba gases por debajo de la tribuna sin ninguna razón.

“Mamá, ¿Qué pasa? ¿Nos va a pasar algo?”, preguntaban algunos nenes mientras intentaban buscar aire en medio del caos. Escuchaban gritos, corridas, balas de goma y una nube de gas los invadía. Muchos dejaron de ver en ese instante. Otros, se desmayaron mientras algunos héroes tuvieron la valentía de romper la tribuna y correr al césped de la cancha. Allí varios encontraron la paz, algunas botellas de agua y fue ahí cuando Ivana Rodríguez, la voz del estadio, empezó a nombrar a todos los pequeños que estaban perdidos y que no lograban encontrar a sus familias.

Marcha convocada por hinchas de Gimnasia La Plata contra brutal represión y en homenaje a César Regueiro. Foto: Federico Imas


Marcha convocada por hinchas de Gimnasia La Plata contra brutal represión y en homenaje a César Regueiro. Foto: Federico Imas

“Cuando logramos salir de la cancha la Policía en vez de solidarizarse con nosotros y darnos asistencia empezó a tirar balas de goma”, sintetizó una madre, aún afectada por la situación.

Isabel festejó hace poco sus quince años. La fanática del Lobo lleva sobre su cuello una cadena de metal con el número 22 -emblema de Gimnasia- detalle que refleja su fanatismo por el club. La adolescente se lleva su cadena de la suerte a la boca mientras llora desconsoladamente pensando que hace algunas horas estaba atrapada en la popular Centenario. Había perdido de vista a su padre entre la euforia y la desesperación:

“No abrían las puertas, no encontraba la salida. Si salía capaz me moría. Después las abrieron y ahí nos esperaba la policía con balas de goma” precisa. Todo fue un susto y es su padre quien la abraza mientras ambos exigen justicia por César ‘Lolo’ Rodríguez, el hombre de 57 años que murió de un infarto minutos después de que escapó de la barbarie.

Andrea, hincha fanática de Estudiantes, llora a la par de su hija mientras piden justicia por César Regueiro (AP Photo/Gustavo Garello)


Andrea, hincha fanática de Estudiantes, llora a la par de su hija mientras piden justicia por César Regueiro (AP Photo/Gustavo Garello)

La angustia es el sentimiento que hermana a los vecinos de La Plata en el abrazo simbólico autoconvocado en redes para exigir justicia por la muerte de Lolo. Cerca de mil personas lloraron, gritaron, cantaron y reclamaron justicia por la injusta muerte de un hincha a cargo de la represión policial. Uno más. “Podría haber sido cualquiera de nosotros”, insisten. Todos ellos se juntaron en el Monumento Mitre y colgaron una bandera con la leyenda «Justicia por Lolo». 

Andrea, fanática de Estudiantes de La Plata -histórico rival de Gimnasia- se acomodó el piluso con las siglas de su club y en su mano sujetó un ramo de flores rosas que quiso llevarle a la víctima. El gesto, por demás conmovedor, refleja la necesidad de los hinchas de visibilizar que en cuestiones de violencia no hay grieta ni rivalidad que no los una.

“No importan los colores, no importa la rivalidad. Eso solo son 90 minutos. Esto pudo pasarle a cualquiera”, manifestó con suma impotencia Andrea después de acomodar el ramo de rosas al lado de las velas que permanecieron prendidas hasta altas horas de la noche del viernes. Arriba flameaba una bandera que decía «Justicia por Lolo». 

Marcha convocada por hinchas de Gimnasia La Plata contra brutal represión y en homenaje a César Regueiro. Foto: Federico Imas


Marcha convocada por hinchas de Gimnasia La Plata contra brutal represión y en homenaje a César Regueiro. Foto: Federico Imas

“El operativo falló. La policía estuvo disponible para agredir. No había disturbios o desmanes”, se animó a decir Mora (35), embarazada de seis meses. La noche de los incidentes fue a la platea como de costumbre con Lorenzo, su hijo de tres años. Con una convicción admirable aseguró que va a seguir llevando a su hijo a la cancha. También, confesó que, cuando estaba embarazada del pequeño fue a la cancha a recibir a Diego Armando Maradona. “Viví situaciones de tensión pero nunca una situación de violencia como la de ayer”.

Son varios los hinchas que coinciden en que ni en la llegada del astro mundial presenciaron un hecho de suma violencia como el de la noche del jueves. Ni tantos efectivos policiales, ni tanto revuelo en las inmediaciones del estadio.

Ninguno sabe cuáles fueron las razones que motivaron a la Bonaerense a ejecutar semejante operativo salvaje. Nunca se vieron tantos efectivos como la noche del jueves. Esa particularidad ya había despertado inquietudes entre los hinchas más cautelosos. ¿Por qué había más efectivos policiales que en un clásico? ¿Por qué había más policías que el día que llegó Diego Armando Maradona? ¿Por qué la policía insistió en un accionar desmedido y en maltratar a inocentes? Todas preguntas que se hacen, pero que no tienen respuesta.

“Si me quedaba un rato más en la tribuna me moría asfixiado”, comentó perplejo Franco (26) que aseguró que se empezó a marear por el olor del gas lacrimógeno. Su versión es estremecedora: “Abrí la boca sin querer, me tragué el humo e inmediatamente empecé a sentir palpitaciones en el pecho. Mi sueño es morir en El Bosque, pero no de esta forma”, ironizó .

Marcha convocada por hinchas de Gimnasia La Plata contra brutal represión y en homenaje a César Regueiro. Foto: Federico Imas


Marcha convocada por hinchas de Gimnasia La Plata contra brutal represión y en homenaje a César Regueiro. Foto: Federico Imas

A Franco se le cayeron las lágrimas de los ojos cuando pasó por el mural hecho con mosaicos con el rostro de Diego Maradona durante su paso por Gimnasia. Le tocó el pecho y miró al cielo, como si el 10 fuera una suerte de ángel que pudo prevenir la tragedia.

El joven confesó que cuando estaba caminando para la cancha sintió un aire distinto al de otras jornadas deportivas. Algo se sentía en el aire, una suerte de tensión. Fue su hermano menor el testigo del equívoco accionar de la Policía Bonaerense. Estaba haciendo la fila para ingresar al estadio con su carnet y fue testigo de cómo la policía empezó a violentar a un hincha sin razón. Nada puede justificar semejante destrato a personas inocentes que estaban por entrar a ver un partido de fútbol.

Algunos confiesan que ya perdieron el interés en ir a la cancha, otros insisten en que volverán para seguir pidiendo justicia, si es necesario dentro de la cancha. “Me replanteo seguir viniendo. Ayer no tuve miedo pero si tuve temor de que se descontrole la situación. Si la gente se descontrolaba se producía un Cromañón”, reitera Alan (30) e insiste en comparar la noche del jueves con la tragedia de 2003.

Nueva convocatoria para exigir Justicia

Durante el abrazo simbólico se selló la fecha de un nuevo pedido de justicia para la muerte de César Rodríguez. La idea de los vecinos de La Plata es de volver a concentrarse en el el Monumento Mitre -a metros del estadio- el próximo martes a las 11 y caminar hasta la sede del ministerio de Seguridad de La Plata, aproximadamente a 10 cuadras. Allí volverán a pedir justicia por la muerte del exjugador y también pedirán, como lo hicieron durante la tarde del viernes, la renuncia del ministro de Seguridad, Sergio Berni. Entre los tantos cantos hubo uno bien eufórico que pedía la salida de Berni y hasta lo compararon con sus enemigos políticos. Hasta el momento, nadie dice nada. La sensación de bronca e impotencia permanecerá hasta que se haga justicia por la muerte de un inocente.

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