lunes, febrero 6
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Cambiaso, La Dolfina y su dominio sacudieron el polo que se viene


Habrá cambios profundos en los principales adversarios del crack argentino y su equipo. El mayor cimbronazo se dio con la ida de Facundo Pieres de Ellerstina a La Natividad.

De repente, la explosión. «Por culpa» del hombre que revolucionó el polo. Adolfo Cambiaso ya había hecho todo lo que tenía que hacer para ser considerado el jugador más influyente en la historia de este deporte. Los records, el marketing, los títulos, la marca (La Dolfina no sólo es un equipo), los goles, la clonación… ¿Qué le faltaba? Ganar una vez más en Palermo, a los 47 años y con el cuerpo gastado, pero ahora con su hijo de apenas 17. Entonces todo se dio absolutamente vuelta. Y todo de cara a 2023. Porque no hay que mirar para otro lado. Si La Natividad, campeón del Abierto en 2022 y ganador este año en Tortugas, decidió cambiar el 50 por ciento de su formación se debió a que el propio Cambiaso anunció que La Dolfina seguirá con los mismos cuatro integrantes el año próximo. Para seguir reinando, claro. Por eso algo tenía que hacer el cuarteto de los Castagnola…

Lo que sorprendió a la mayoría fue que Facundo Pieres será una de las nuevas figuras del equipo para jugar de back, un puesto en el que se siente cómodo. El apellido Pieres es sinónimo de Ellerstina. Su padre, Gonzalo, fue el fundador de una organización que se inició con la ayuda del magnate australiano Kerry Packer. Pieres, después de su éxito en La Espadaña, ideó ese club modelo de General Rodríguez para jugar (y seguir ganando) en sus últimos años como polista pero también para dejarle el legado a sus hijos. Y uno de ellos, el mejor de todos, decidió patear el tablero y buscar nuevos aires. Fue la decisión deportiva más difícil en la vida de Facundo Pieres. Pero a los 36 años y tras hacer un repaso de una extraordinaria carrera, cayó en la cuenta de que haber ganado «apenas» tres títulos en el máximo torneo mundial es muy poco. Y que Ellerstina, desde 2012, no se impone en Palermo. Hasta no hace mucho estuvo cerca. Muy cerca. Pero en 2022 apenas jugó una final del alto handicap (Tortugas) y la perdió.

La Dolfina, campeón del Campeonato Argentino Abierto 2022. Foto Matías Callejo/Prensa AAP


La Dolfina, campeón del Campeonato Argentino Abierto 2022. Foto Matías Callejo/Prensa AAP

El otro «diferente» de La Natividad será Pablo MacDonough. Aquí hay una lectura más simple: más allá de lo que significa el juego del 10 de handicap (y campeón de Palermo en 11 oportunidades), es uno de los jugadores mejor montados del mundo producto del trabajo hecho en su cría de La Irenita. MacDonough le aportará al conjunto un plus en ese ítem decisivo en el polo y suplirá de alguna manera el déficit que tenía el sudafricano Ignatius du Plessis y los propios Castagnola, más nuevos en el rubro.

¿Qué pasará con Ellerstina y La Irenita, entonces? Ellerstina les sumó a Gonzalo y Nicolás Pieres al ascendente Bautista Bayugar y al propio Du Plessis mientras la versión I de La Irenita desaparecerá después de una buena temporada en la que, con un equipo nuevo, llegó a la definición de Hurlingham. Ahora la principal formación del club de los MacDonough deberá reclutar a un cuarto hombre (¿Facundo Sola, que llegaría con el apoyo de Murus Sanctus, la organización de la francesa Corinne Ricard?) para seguir con los primos Facundo y Tomás Fernández Llorente e Isidro Strada.

Adolfo y Poroto Cambiaso en la final del Abierto de Hurlingham 2022. Foto Instagram @adolfocambiaso1


Adolfo y Poroto Cambiaso en la final del Abierto de Hurlingham 2022. Foto Instagram @adolfocambiaso1

Hay expectativa por saber qué ocurrirá con La Hache. Hilario Ulloa, ahora ex Ellerstina y su referente, volverá a jugar con Guillermo Caset y sumó a Pablo Pieres y Francisco Elizalde. Los cuatro, individualmente, son enormes jugadores. Pero el conjunto tiene un problema: no hay un back natural. Pieres, el otro que se quedó sin lugar en La Natividad, es primero o segundo delantero, Elizalde y Ulloa también juegan como número 2 y Caset es 3. Pero nadie siente naturalmente la función de actuar atrás así que uno deberá «sacrificarse» para que rinda un equipo que, se insiste, desde los nombres promete. Y mucho.

Más allá de La Hache II que salvó su lugar en la Triple Corona tras derrotar a Nuestra Tierra, el campeón de la Copa Cámara de Diputados, otro equipo que está a punto de confirmarse oficialmente es La Ensenada. Después de un año se reencontrarán Juan Britos, Alfredo Bigatti, Juan Martín Zubía y Jerónimo del Carril. En 2021 habían tenido una buena temporada y con más experiencia y mejor montados es una formación capacitada para dar una sorpresa.

Mientras a Cambiaso todo le sonríe y ya debe andar por entre Cañuelas y Washington, el campo cordobés en el que tiene su cría, entre brindis y festejos, y mientras su equipo satélite -Cría La Dolfina- también está confirmado para 2023 con la misma formación (Guillermo Terrera, Tomás Panelo, Diego Cavanagh y Alejo Taranco), sus principales adversarios recién empezaron a reacomodarse. Es que, como siempre, el crack de Cañuelas sigue un paso adelante de todos. 

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