lunes, abril 15

Boris Johnson, bajo fuego por el escándalo sexual de un diputado de su partido


Otra vez el primer ministro británico Boris Johnson se encuentra involucrado en un affaire de mentir al Parlamento. Una falta grave del código ministerial, que podría esta vez no ser perdonada por su partido conservador y no zafar, como sucedió con el caso de las fiestas en Downing St, durante el confinamiento.

El diputado conservador y Whip parlamentario, Chris Pincher renunció a su cargo la semana pasada, luego de que fuera acusado de “manosear” a dos legisladores, borracho, en un club privado londinense. Había sido designado especialmente por Boris, aun con sus antecedentes.

Pero el lunes se supo que ya había sido investigado por su conducta sexual, cuando trabajaba como ministro de Relaciones Exteriores hace tres años. Sus acciones eran conocidas hasta por Carrie Johnson, la esposa del primer ministro y ex directora de comunicaciones del partido.

A pesar de todo, Boris Johnson lo nombró como Whip número dos de la Cámara de los Comunes.

Duras acusaciones

En una explosiva carta al comisionado de estándares del Parlamento publicada el martes, el ex secretario permanente del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lord McDonald, acusó a Downing Street de hacer «afirmaciones inexactas», diciendo que «siguen cambiando su historia y todavía no dicen la verdad».

Chris Pincher frente a Downing Street, en una imagen de archivo. Foto: AP

Chris Pincher frente a Downing Street, en una imagen de archivo. Foto: AP

La carta fue otra bomba sobre la credibilidad y la palabra de Boris Johnson.

Al primer ministro Johnson se le informó sobre una investigación del “comportamiento inapropiado” del diputado tory Chris Pincher en 2019. Downing St dijo inicialmente que el primer ministro no estaba al tanto de las acusaciones específicas contra su ex jefe adjunto. Ahora el nuevo argumento de su casa de gobierno es que Boris Johnson “se olvidó” de las protestas de entonces contra Pincher.

Sin embargo, Lord McDonald de Salford, ex jefe del Foreign Office, afirmó este martes que Downing St no estaba diciendo la verdad.

Lord McDonald de Salford ha escrito al comisionado parlamentario de estándares indicando que Johnson fue informado «en persona» de una investigación sobre la conducta de Chris Pincher como ministro del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Dijo que el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Oficina del Gabinete habían iniciado una investigación sobre esas denuncias en 2019 y fallaron en su contra.

Pincher había aceptado los hechos. Sir McDonald también reveló que un alto funcionario había informado al primer ministro en ese momento. El entonces canciller Dominique Raab admitió haber sido informado.

El primer ministro Boris Johnson, en una sesión del Parlamento británico, este lunes. Foto: REUTERS

El primer ministro Boris Johnson, en una sesión del Parlamento británico, este lunes. Foto: REUTERS

Reunión de emergencia

Al hacer una pregunta urgente en la Cámara de los Comunes, la líder adjunta del Partido Laborista, Angela Rayner, dijo: «El primer ministro fue informado personalmente sobre estas acusaciones y, sin embargo, fue negligente o cómplice».

Pero el ministro del gabinete Michael Ellis insistió en que el primer ministro había «actuado con probidad en todo momento», en su defensa en la Cámara.

«La semana pasada, cuando surgieron nuevas acusaciones, el primer ministro no recordó de inmediato la conversación a fines de 2019 sobre este incidente», agregó.

«Tan pronto como se le recordó (la sesión informativa), la oficina de prensa de Downing St corrigió sus líneas públicas» insistió en su defensa en la Cámara de los Comunes.

Conservadores furiosos

Ellis se puso de pie para defender al primer ministro, ante los gritos de “renuncia” de las bancas de la oposición. Los diputados se rieron cuando dijo que era un “placer” dirigirse a los parlamentarios.

Se enfrentó a una serie de reproches de los bancas conservadoras. William Wragg, presidente del comité selecto de administración pública, dijo a los ministros que «consideren lo que se les pide que digan en público, que aparentemente cambia cada hora».

“Les pediría que consideren el sentido común de la decencia que sé que tiene la gran, gran mayoría de ellos. Que se pregunten si pueden seguir tolerando ser parte de un gobierno que, para bien o para mal, es ampliamente considerado como habiendo perdido su sentido de la dirección”, dijo el diputado conservador, en la sesión parlamentaria.

John Penrose, ex campeón anticorrupción del primer ministro, también atacó a Boris.

“La carta de Lord McDonald de hoy deja claro que en Downing St no han sido honestos en lo que han dicho. Uno de los siete Principios de Nolan (de la vida pública) es la honestidad. Downing St fue acusada previamente, sin refutación, de falta de liderazgo por parte de Sue Gray, en su informe sobre lo que sucedió en el Partygate. ¿Cuántos más de los siete principios tendrán que violar antes de que Ellis se ponga de pie y diga ‘ya es suficiente’?», se preguntó el diputado conservador.

Una intervención especialmente llamativa provino de Caroline Johnson, la parlamentaria generalmente leal de Sleaford y North Hykeham. “La carta de Lord McDonald dice que ‘en esencia, las acusaciones eran similares a las que se hicieron sobre el mal comportamiento en el Carlton Club’. Las acusaciones, según se informó en el Carlton Club, incluyen agresión sexual. ¿Puede confirmar si las denuncias hechas en 2019 fueron de agresión sexual, y si lo fueron, y se confirmaron y se disculparon [por], por qué la policía no estuvo involucrada y por qué no fue despedido en ese momento, nunca?”.

La palabra del vice de Boris Johnson

Poco antes de que se publicara la carta de Lord McDonald, el viceprimer ministro Dominic Raab le dijo a Kay Burley de Sky News que conocía la acusación, cuando era canciller en el 2019.

Reconoció que había «dejado en claro en términos inequívocos» a Pincher que el comportamiento «nunca debía repetirse». Lo remitió tanto al servicio civil como a la Oficina del Gabinete para que lo investiguen.

Pero Raab dijo que las investigaciones no «desencadenaron una acción disciplinaria», y que solo le había dicho al primer ministro sobre el incidente «en los últimos días».

Johnson dirigió una reunión de gabinete este martes, dejando entrar las cámaras para sus comentarios de apertura. Pero sin permitir preguntas de los periodistas.

Rodeado de sus ministros, el primer ministro habló sobre la crisis del costo de vida y sus planes para enfrentarla. Pero no mencionó a Pincher ni a la carta de Lord McDonald.

El «olvido» del primer ministro

Hablando con los periodistas este martes, un vocero de Downing St confirmó que Johnson fue informado sobre la denuncia a fines de 2019. Pero dijo que el primer ministro decidió nombrar nuevamente a Pincher en febrero de 2022 porque, «en el momento en que ofreció el trabajo, no estaba al tanto» de cualquier nueva alegación específica que se estuviera examinando».

El portavoz también sugirió que el primer ministro había olvidado que se le informó sobre el incidente y dijo: «Agregaría una advertencia al menos de que esto estuvo relacionado con una conversación, y lo que creo que fue una conversación breve, que tuvo lugar alrededor de tres años atrás».

Pero, agregó «el ministro de gabinete y abogado Michael Ellis insistió en que el primer ministro había «actuado con probidad en todo momento» .

París, corresponsal

CB



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