lunes, febrero 6
Shadow

Australia aprovechó la que tuvo, ganó 1 a 0 y le puso picante al grupo de Francia


Con un cabezazo de Mitch Duke derrotó a un Túnez que venía embalado. Después lo supo aguantar y mantiene las chances de pasar a Octavos.

Por una cabeza, apenas. No tuvo nada más que eso (ni necesitó nada más) Australia para ganarle a Túnez 1 a 0, en un partido con más emotividad que buen juego, pero que le mete un dramatismo inesperado al grupo de Francia, donde el campeón del mundo se florea y ahora son tres los equipos que pelean por quedarse con el segundo boleto en este Mundial de Qatar 2022. En el Estadio Al Yanub, en la mañana del sábado, los canguros dejaron en claro que quieren ese pasaje. 

En la previa, el encuentro entre ambas selecciones no levantaba temperatura. Son dos equipos de recursos técnicos limitados, que en los papeles pintaban como los candidatos a caerse del Grupo D una vez que termine la primera fase. Pero el empate de Túnez ante Dinamarca en la primera fecha había cambiado el panorama y ahora aparecía en el horizonte una chance de ir a soñar con un pase a octavos de final.

Esa chance, que abrió Túnez, la aprovechó Australia. Porque de entrada maniató a su rival, lo sacó de eje. Todo lo bueno que había mostrado ante los daneses se quedó allí. Túnez no logró repetir la buena defensa. Australia presionaba arriba, provocaba el error del rival en la zona baja con Craig Goodwin y era el dueño del partido. ¿Generaba algo de peligro? No, nada. Pero tuvo una pelota y la aprovechó. Esa fue la diferencia.

Mitchell Duke metió la cabeza y la pelota se va al fondo del arco (REUTERS/Hannah Mckay)


Mitchell Duke metió la cabeza y la pelota se va al fondo del arco (REUTERS/Hannah Mckay)

Mitchell Duke recuperó rápido en la mitad de la cancha, descargó a la izquierda para McGree y voló para el área. Goodwin tiró el centro, que se desvía en una pierna con tanta fortuna que se la acomodó justita para que Duke tenga que rozarla con la nuca y descolocar al arquero. Una curiosidad del goleador del encuentro: milita en el Fagiano Okayama, de la Segunda división de Japón. Es el primer jugador del ascenso que mete un gol en esta Copa.

Iban 23 minutos del partido y ya los papeles de la previa se habían quemado.

Al piso Souttar, la figura del partido (EFE/EPA/Noushad Thekkayil)


Al piso Souttar, la figura del partido (EFE/EPA/Noushad Thekkayil)

Túnez recién entró en partido en los últimos minutos de la primera parte. Aprovechó que los aussies se replegaron sobre el campo y ocupó ese espacio. Así tuvo dos jugadas claras. Una bocha del lateral para Youssef Msakni, que aguantó, descargó a la derecha y Dragger no pudo rematar. El atacante magrebí tuvo una más, que se fue al lado del palo.  Sobre el cierre, Túnez termina el primer tiempo con más llegadas al arco rival.

El inicio del complemento encontró a los africanos obligados a tomar protagonismo en el partido, y a una Australia que se acomodó para jugar a la contra. Naim Sliti conducía, el ingresado Ferjani Sassi trajo algo de claridad pero no alcanzaba. Túnez se encontró con una muralla en el defensor Harry Souttar, que terminó siendo la figura de la cancha. Detrás suyo, el arquero Mattew Ryan estuvo seguro en las pelotas que le pasaron cerca. Juntos, fueron la Gran Barrera Australiana. 

Festeja el DT Graham Arnold. Australia crece (EFE/EPA/Noushad Thekkayil)


Festeja el DT Graham Arnold. Australia crece (EFE/EPA/Noushad Thekkayil)

Los socceroos parados de contraataque tuvieron alguna chance para ampliar el marcador, donde Mathew Leckie no llegó a conectar. Pasaban los minutos y Túnez entraba en el terreno de la impotencia. Su gente, que reventó el estadio y alentó en todo momento, veía cómo se iba una chance inmejorable. 

Con el final del partido y a la espera del cruce entre Dinamarca y Francia, el grupo ahora quedó abierto y es Australia quien  tiene la chance de dar su golpe en este Mundial de las sorpresas. Se enfrentará con los daneses, sabiendo que un buen resultado le da un boleto a octavos de final. Tendrán que mejorar, pero una cosa es clara: los canguros quieren dar el salto.



Source link