martes, noviembre 29
Shadow

Argentina 1985 y el encuentro


Ella tiene 19 años y ya fue dos veces al cine con sus amigos y amigas a ver Argentina, 1985, la película con la que Santiago Mitre reconstruye entre la ficción y la memoria aquel histórico Juicio a las Juntas. Ante la mirada curiosa de su madre, explica, que se emociona cuando todos aplauden el momento preciso en el que el fiscal Strassera dice «Señores jueces, Nunca más».

El histórico juicio a las Juntas Militares de 1985 sentó en el banquillo a la cúpula de la última dictadura militar (1976-1983) argentina. Han pasado 37 años y el realizador Santiago Mitre lleva este hecho al cine. EFE/ A Contracorriente Films


El histórico juicio a las Juntas Militares de 1985 sentó en el banquillo a la cúpula de la última dictadura militar (1976-1983) argentina. Han pasado 37 años y el realizador Santiago Mitre lleva este hecho al cine. EFE/ A Contracorriente Films

Él tiene 18 y ha ido esta tarde al cine con sus primos (17 el mayor, 13 el menor). Los tres escucharon a otros y otras como ellos, saben del ritual, de los aplausos y las lágrimas intergeneracionales. Por eso, quisieron ser parte de eso que sucede y que les genera interés, sorpresa y un poco de estupor.

Algo está pasando en las salas de cine con esta película. Algo que es irreproducible cuando solo pueda verse por una plataforma de streaming. Algo que es parecido a una ceremonia común de emoción y de energía, de una intensidad inusual. Tal vez, una añoranza de un tiempo de coraje y de verdad.

Primera ovación

La primera pista, ahora, puede verse en los nueve minutos de ovación que actor Ricardo Darín, que protagoniza al fiscal Julio César Strassera, recibió en el festival de cine de Venecia en septiembre, después de la presentación del filme en el Palacio del Cine del Lido veneciano.

«Aquí nos dimos cuenta de que esa historia la entendían todos y según la manera de donde provenía cada uno –explicó desde Europa el actor–. Fue increíble. No parábamos de llorar, la gente se acercaba para abrazarnos, tocarnos».

A esa ovación siguieron otras. En otros festivales, con cámaras del mundo registrando el estallido de lágrimas y aplausos. Pero desde el 29 de septiembre y sin la visibilidad pública, el ritual se repite en cada función que tiene lugar en las salas argentinas.

Largas filas para ver la película Argentina 1985 en el cine Lorca. Foto: Federico Imas.


Largas filas para ver la película Argentina 1985 en el cine Lorca. Foto: Federico Imas.

Las entradas están agotadas días antes. El rumor corre de boca en boca, de posteo en posteo. La mujer de origen radical que fue desganada porque había leído comentarios escépticos, avisa en redes que dos horas después lloraba mientras aplaudía en una sala llena de gente que también lloraba mientras aplaudía.

Quienes vivieron aquellos años tanto como quieres nada sabían al respecto hasta ahora, hermanados en la emoción, tal vez anhelen un proyecto común, una lucha que si no fue de todos en ese momento, se volvió de todos con el tiempo. Un homenaje al coraje y a la verdad, en tiempos de tibiezas y posverdades. Algo pasa en los cines y es fácil entusiasmarse con su potencia.

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