miércoles, junio 29
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Alberto Fernández da señales de que irá y ya envió funcionarios a EE.UU.



“Es muy probable que vayamos”. Esa es la frase que repiten cerca de Alberto Fernández desde el lunes por la noche para confirmar que, aunque no lo haya oficializado, el Presidente asistirá a la Cumbre de las Américas, que se hará del 6 al 10 de junio en Los Angeles.

Fernández ya empezó a dar señales en ese sentido. De hecho, el canciller, Santiago Cafiero, ya envió una delegación que encabeza el embajador Gustavo Pandiani, coordinador nacional por Argentina, para que trabaje con los funcionarios de otros países en la elaboración de trabajos y documentos de la cumbre.

Las idas y vueltas del Gobierno con respecto a la Cumbre reaparecieron en la antesala de la novena edición del encuentro regional que organiza este año Joe Biden.

Fernández encabezó la crítica a la negativa de la Casa Blanca de invitar a los mandatarios de Cuba, Venezuela y Nicaragua, por considerarlos dictadores. Incluso, el Presidente amagó con impulsar una reunión paralela de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), cuya presidencia pro témpore está en manos de la Argentina actualmente, pero al final se canceló.

Esa movida fue entendida como una contra cumbre y desde el fin de semana México intentó desactivarla. Pero también Fernandez, tras conversaciones con su par de ese país Andrés Manuel Lopez Obrador y Nicolás Maduro. El venezolano incluso le habría pedido que vaya y cuestiona la exclusión de los tres países. Fernández, según fuentes oficiales, prepararía un duro discurso ante Biden para criticar que no hayan invitado a Maduro, Daniel Ortega y Miguel Díaz Canel. 

Los tres países son duramente cuestionados por las sistemáticas violaciones a los derechos humanos para opositores y diferentes sectores críticos. .

Pero en medio de este desafío a Washington, la Cancillería argentina ya envió una delegación a Estados Unidos para participar en las reuniones previas para elaborar el borrador de declaración de la cumbre, que tiene como uno de los puntos principales la defensa y promoción de la democracia en la región.

Clarín pudo saber que el pasado 26 de mayo, representantes de la Misión Permanente de la Argentina ante la OEA y funcionarios diplomáticos argentinos participaron en una reunión sobre los aspectos logísticos de la cita regional. En el encuentro, el coordinador de la Cumbre de las Américas, Kevin O’Reilly, recordó que se cumplieron 20 años desde la aprobación de la Carta Democrática Interamericana y afirmó que este es un tema de suma importancia para Estados Unidos.

O’Reilly es uno de los altos funcionarios del Departamento de Estado que más conoce la política latinoamericana, pues viene de desempeñarse como Subsecretario de Estado Adjunto para Brasil y Asuntos del Cono Sur y Asuntos Andinos.

Ya en días pasados, el subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Brian A. Nichols, había dicho durante un foro que “la democracia es vital» y que «cualquier inconstitucionalidad o alteración o interrupción del orden democrático, es un obstáculo para la participación en la cumbre”.

Pero Alberto Fernández no comparte este criterio, e incluso se ha comprometido con Maduro a defender a los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, algo que ha sido duramente cuestionado por opositores y activistas de los derechos humanos, como Elisa Trotta Gamus, quien aseguró que es «una vergüenza» que el Presidente se muestre como un «aliado de dictadores y criminales».

Las idas y vueltas de Fernández también generaron inquietud en Washington. No comprenden cuál es la conveniencia para la Argentina de abogar por las tres dictaduras latinoamericanas.



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