El monitoreo constante de la fauna en el Parque Nacional dio un nuevo e importante resultado: gracias a la implementación de cámaras trampa, se registró la presencia de la Taruca (Hippocamelus antisensis) en un área del parque donde no se contaba con registros previos de la especie. Este descubrimiento es clave para la investigación y la conservación de este Monumento Natural Nacional.

Según los expertos, la Taruca, un ciervo andino característico de la región, se había mantenido fuera del radar en esa zona específica del parque. Sin embargo, el uso de cámaras trampa, una herramienta no invasiva que permite monitorear a las especies sin alterarlas ni invadir su hábitat, permitió obtener información crucial sobre su distribución y comportamiento en la región. Este avance amplía el conocimiento sobre cómo la Taruca utiliza el territorio para su supervivencia y cómo se distribuye en el ecosistema local.

El trabajo de monitoreo forma parte de los esfuerzos permanentes de Monitoreo, Control y Vigilancia que se realizan en el área protegida y su zona de amortiguamiento, con el fin de asegurar la conservación de las especies que habitan el parque. Las cámaras trampa demostraron ser una herramienta invaluable para obtener datos científicos relevantes sin poner en riesgo a la fauna, y este hallazgo refuerza el compromiso de la gestión del parque con la protección de la biodiversidad andina.
El Parque Nacional continúa avanzando con el uso de tecnología de punta para fortalecer las estrategias de conservación y asegurar el bienestar de la fauna local, como la Taruca, que se ha convertido en un símbolo de la biodiversidad de la región andina.
