
Los titulares de los medios argentinos hablan -ahora- del fenómeno Colapinto. Bienvenidos: los estábamos esperando. ¿Hacía falta un road show en las calles de Buenos Aires para convencer a los escépticos de que tener un piloto argentino en la Fórmula 1 no es una pavada? ¿Era necesario confirmarlo con el rápido sold out de unas 15 mil entradas -alrededor de 5 mil en la preventa del lunes-, apenas el 3% del público que se espera para el evento histórico del 26 de abril en Palermo?
Franco Colapinto solo hará una exhibición; girará en un auto de Fórmula 1 de hacer 14 años (un Lotus E20 aunque con el diseño del actual Alpine, su equipo desde el año pasado), con un motor Renault V8 que sorprenderá a aquellos nuevos fanáticos de la categoría y hará emocionar a quienes crecieron con el rugido de esos autos.
Pero la expectativa por verlo (muchos por primera vez, ya que el gran premio de Fórmula 1 más cercano es el de San Pablo, a dos mil kilómetros) es tan grande que los tickets que iban de 80 mil a 180 mil pesos se agotaron en minutos en sus primeros días de venta y el circuito callejero se amplió sobre Avenida del Libertador para disponer de un mayor espacio para acceso gratuito.
El lunes, la preventa exclusiva de la tarjeta de Mercado Pago, no duró ni 60 minutos: incluso, había 5.230 localidades y 30 mil personas cuando el reloj marcó la hora de inicio.
Esta vez, con la compra abierta a cualquier medio de pago y un incremento en los valores por el recargo del costo de servicio (la tribuna sobre Avenida Sarmiento pasó de 80 mil a 92 mil pesos y las tres de Avenida del Libertador, de 180 mil a 207 mil), cuando este medio ingresó a Enigma Tickets unos instantes después de las 16, el lugar en la fila ya era el 33.125. Y media hora después, ya no quedaba nada.
La red social X se transformó en un lugar donde volcar emociones, tanto felices como amargas. Se mezclaron aquellos que felices se expresaban por haber conseguido un ticket -o incluso cuatro, el máximo permitido por usuario- y quienes contaban que, al ingresar, tenían a más de 30 mil personas por delante en la fila virtual.
No faltaron tampoco quienes recurrieron a la reventa y ofrecieron ubicaciones en la tribuna Mercado Libre Grandstand Monumento, con precios que llegaron a duplicar el valor original (hasta 269 mil pesos).
Conscientes de la demanda del público, que había quedado ya en evidencia con la preventa, el Gobierno de la Ciudad confirmó la ampliación del trazado sobre Avenida del Libertador hacia el sur, que terminaba en la intersección con República de la India.
Ahora, esa línea recta de más de un kilómetro y medio, va desde el puente de Libertador a metros de la Avenida Bullrich hasta el cruce de Libertador y la avenida Casares, de un lado, y la calle Ugarteche, del otro. Y se suma a los 500 metros de Avenida Sarmiento, entre Figueroa Alcorta y Libertador.
Según pudo saber Clarín, se especula con que medio millón de personas se acerque al evento para ocupar los sectores públicos. Por eso también se habilitarán temprano los accesos al puñado de miles que adquirieron su entrada sin numerar pero con acceso al Fan Zone, ubicado sobre Avenida Sarmiento, con simuladores, activaciones de marca, merchandising de Alpine y exhibición de autos clásicos.
Para quien desee una experiencia aún más inmersiva en el universo Colapinto y la F1 uno de los principales sponsors de Colapinto promete algo más: la Experiencia Big Box, que según Gastón Parisier, fundador de la empresa, se lanzará en breve e incluirá acceso al Hospitality y Garage Tours con acceso a Boxes. Fue él también a través de su cuenta de X quien confirmó algo que los organizadores aún no confirmaron: el evento durará seis horas.
Según trascendió, aunque no fue confirmado y posiblemente sea porque Alpine tiene que dar el visto bueno, a lo largo de la exhibición Colapinto hará cuatro salidas a pista para que nadie se quede con las ganas de verlo acelerar y hacer donas (los clásicos trompos que dejan huella en el asfalto) en un día histórico para el deporte argentino.
Con varias pantallas ubicadas en distintos puntos del trazado callejero y un escenario donde habrá shows en vivo (¿y quizás la presencia de Franco?), solo queda esperar por ver al primer piloto argentino de Fórmula 1 en dar una exhibición con un Fórmula 1 y el primero en manejar un auto de la categoría en el país después de 14 años. Será, sin dudas, una muestra tangible de lo que realmente representa el fenómeno Colapinto.
